El acto tendrá lugar a las 11:00, frente al monolito al bombero Fernando Esquivel, ubicado en Estrada y la calle que lleva su nombre. La Cosopper convoca a la población, dirigentes políticos y representantes de organizaciones a participar del recordatorio.
DE LA REDACCION. Hoy se cumplen 21 años de aquel 7 de abril de 1995, cuando gran parte de la ciudad amaneció bajo agua tras una intensa lluvia de 300 milímetros, que dejó cuatro muertos y miles de evacuados.
Como cada año, con motivo de conmemorarse un nuevo aniversario de aquella jornada histórica, la Comisión de Seguimiento de Obras Pluviales de Pergamino (Cosopper), conformada en ese entonces para monitorear el cumplimiento de las obras necesarias, convoca a la población a participar del acto en homenaje a las víctimas, que se llevará a cabo a partir de las 11:00, frente al monolito al bombero Fernando Esquivel, ubicado en la intersección de Estrada y la calle que lleva su nombre. También hace extensiva la invitación a la dirigencia local, representantes de organizaciones sociales, sindicales, políticas e institucionales.
Un nuevo aniversario
Nada menos que 21 años pasaron del 7 de abril de 1995 que marcó un antes y un después en la vida de la ciudad.
Una gran parte de los pergaminenses sufrió la inundación en carne propia y otros tantos vieron padecer a familiares y amigos y quienes no se vieron afectados practicaron la solidaridad con quienes más la necesitaban pero no caben dudas de que todos, directa o indirectamente, se vieron perjudicados por este fenómeno.
El cruel suceso se llevó cuatro vidas: la del bombero voluntario Fernando Tomás Esquivel, que se encontraba realizando tareas de salvataje y fue arrastrado por una fuerte correntada en la esquina de avenida Colón y la antigua calle Honduras, que hoy lleva su nombre. También es importante destacar la figura de Claudio Herro, un civil que, en un acto heroico realizado para salvar la vida de un niño de 8 años (Matías Rodríguez), pereció ahogado, ese episodio tuvo un desenlace fatal al cobrarse la vida de ambos. La última víctima fue Faustina Masciotta de Ponterino, una anciana que fue encontrada sin vida en su hogar.
Además de las pérdidas humanas hubo 3.000 personas evacuadas, 4.000 autoevacuados y una enorme cantidad de damnificados.
A pesar de que han transcurrido muchos años desde aquel día y la inundación forma parte de la historia, a los pergaminenses nos cuesta borrar las cicatrices que marcaron ese hecho y que cada vez que caen lluvias persistentes invade el pensamiento de muchos vecinos que se vieron amenazados por la crecida del Arroyo.
Desde 1995 la ciudad de Pergamino ha padecido innumerables inundaciones, muchas se pueden considerar de impacto leve, otras de impacto moderado y algunas pocas de alto impacto. Sin embargo, la de 1995 fue quizás la más grave que se haya registrado.
A pesar de que mucho tiempo ha transcurrido, cada habitante recuerda con dolor la jornada, herida que difícilmente podrá cicatrizar en el corazón de los pergaminenses porque se ha convertido en una fecha de duelo para quienes vivieron el terrible paso de las aguas.