En un marco de alegría el acólito Aníbal Tabares recibió la Ordenación Diaconal mediante la imposición de manos y la oración consagratoria del obispo de la Diócesis de San Nicolás, monseñor Héctor Cardelli.
Fue destacable la procesión de ofrendas en la que, junto a sus familiares, también ofrecieron elementos para el altar miembros de las diversas comunidades en las que brindó un servicio a lo largo de su formación en la Arquidiócesis de Rosario.
Durante la homilía monseñor Cardelli dijo: Me acuerdo de aquellos tiempos en mi Parroquia María Madre de la Iglesia de Rosario donde te vi participar en diversas actividades y sentí que debías ser sacerdote. Y te dije: Vos tenés que ser cura. A veces la gente dice me parece que este va a ser sacerdote. Y eso es lo que yo sentí por vos. Luego vino un hilo conductor donde pude observar tu vida de oración, tu perseverancia, tus amigos sacerdotes, las religiosas, los más pobres, y todo eso confirmaba mi intuición inicial. Luego de la imposición de manos y oración consagratoria, el Obispo pronunció la recordada frase que se reitera en cada ordenación y que tiene valor de mandato: Cree lo que lees, practica lo que crees, y enseña lo que practicas.
Luego de la celebración se compartió un almuerzo a la canasta en la Parroquia San Cayetano.
Destino ¿Pergamino?
Es importante destacar que el flamante diácono es quien posiblemente ocupe el lugar de párroco en el templo de San Cayetano de nuestra ciudad.
En la última oportunidad que monseñor Cardelli estuvo en dicha parroquia (ubicada en el barrio 12 de Octubre), en ocasión de presentar al colaborador parroquial, padre Alejandro Sosa, informó que la idea es llevar adelante la ordenación sacerdotal de Aníbal en junio para así poder designarlo en el templo de nuestro medio.