El doctor Roberto Parodi (h) integra el grupo de profesionales del Hospital Centenario y la Universidad Nacional de Rosario que llevaron adelante una investigación en pacientes con lupus y artritis reumatoidea que fue seleccionado como el mejor trabajo científico en el III Congreso Internacional de Clínica Médica y Medicina Interna 2015.
DE LA REDACCION. Roberto Parodi (h), el médico pergaminense radicado en Rosario donde ejerce su profesión y despliega su labor como docente, integra el equipo de profesionales que llevó adelante un trabajo de investigación que logró develar uno de los varios enigmas que encierran las enfermedades autoinmunes -artritis reumatoidea y lupus- como es la fiebre que experimentan los pacientes y cuya causa costaba determinar.
Preocupados por el dilema con el que a diario se encuentran los médicos que atienden a pacientes con enfermedades autoinmunes a la hora de identificar la causa del aumento de la temperatura corporal que sufren, y que puede estar asociada al recrudecimiento de la patología o a una infección, un equipo de profesionales del Hospital Centenario y la Universidad Nacional de Rosario (UNR) decidió investigar este tema y tal como lo informa el Diario La Capital de la ciudad de Rosario en su edición del pasado domingo, el resultado fue un estudio que recibió varios premios en el III Congreso Internacional de Clínica Médica y Medicina Interna 2015: al mejor trabajo en la categoría Reumatología, al de mayor interés pedagógico y al de mayor interés metodológico. Finalmente fue seleccionado como el mejor trabajo científico de todo el Congreso.
El logro pertenece al equipo integrado por Francisco Consiglio, Roberto Parodi (h), Mariana Lagrutta, Cecilia Demaría y Alcides Greca, del servicio de Clínica Médica del Hospital Centenario y de la 1ª Cátedra de Clínica Médica y Terapéutica de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Rosario (UNR). La investigación fue seleccionada entre 1.400 trabajos científicos de autores nacionales e internacionales y es la primera vez que este reconocimiento recae en un paper elaborado en la ciudad de Rosario. Gracias a los datos que aportó este estudio muchos pacientes ya comenzaron a recibir los beneficios del aporte científico, por cuanto la difusión del tema en el Congreso resultó de interés para profesionales de distintos lugares del mundo que en su experiencia médica se enfrentan al mismo inconveniente.
El trabajo
La investigación, cuyo título es Utilidad de la procalcitonina como biomarcador en pacientes con enfermedades autoinmunes y sospecha de infección, llevó dos años e implicó el seguimiento de 30 casos clínicos.
Según explicaron los doctores Consiglio y Parodi al describir el estudio, la procalcitonina es un marcador de infección muy útil en situaciones donde resulta dificultoso distinguir la presencia de una infección de otras causas, como ocurre a menudo en personas con enfermedades autoinmunes. Lo que nosotros hicimos fue medirlo en estos pacientes y observamos que cuando hay infecciones se eleva, pero cuando se trata de un paciente con una exacerbación propia de la enfermedad el marcador se mantiene estable, refirieron los profesionales.
Si bien es un dato sumamente valioso no es el único que permite llegar al verdadero diagnóstico: Ante una persona con enfermedad autoinmune que llega con fiebre, y muchas veces debe permanecer internada, hacemos una evaluación que incluye imágenes (radiografías, tomografías), hemograma, examen clínico, cultivos y actualmente, a partir de los resultados del estudio, le sumamos la determinación de la procalcitonina. Esto nos permite llegar a la causa de una manera más precisa, detallaron.
Defensas
Las personas con enfermedades como el lupus, la artritis reumatoidea, vasculitis y algunos síndromes mucho menos frecuentes, tienen un mal funcionamiento de su sistema de defensas. Normalmente ese sistema defensivo está diseñado para atacar aquello que es extraño al organismo, pero en las enfermedades autoinmunes termina dañando órganos del propio cuerpo.
Para mejorar su calidad de vida se indica un tratamiento que consiste en frenar el sistema de defensas defectuoso con medicamentos que lo inhiben. El problema es que como consecuencia de los fármacos las defensas bajan y el paciente queda más expuesto a infecciones como por ejemplo neumonías, lesiones de la piel, urinarias o de la sangre. Por esta razón la fiebre es más frecuente en estas personas que en la población común. Saber si la temperatura elevada es consecuencia de un proceso infeccioso o de una crisis de la propia enfermedad inflamatoria fue la clave del estudio desarrollado por este equipo de profesionales y de allí que los resultados que arrojó fueran tan relevantes.
Respecto de ello, en el artículo publicado en el diario rosarino, los profesionales explicaron: En ocasiones le dábamos al paciente antibióticos para cubrirlo en el caso de que sea una infección, pero si no los necesitaba no tenía sentido porque estábamos sumando toxicidad sin ningún beneficio. Por el contrario, podíamos no indicar ciertos fármacos cuando en rigor el paciente los precisaba.
Un centro de referencia
En el Hospital Centenario, por ser un centro de alta complejidad y recibir derivación de varias regiones aledañas, se atiende a una gran cantidad de personas con estas enfermedades que conllevan tratamientos de por vida y que tienen complicaciones con cierta frecuencia. El seguimiento médico es clave para tener una buena calidad de vida, al igual que el cumplimiento de las terapias por parte de los pacientes. Además, como todas las enfermedades poco frecuentes, llegar al diagnóstico no es fácil. Muchos hombres y mujeres deambulan años por el consultorio de distintos especialistas en busca de un nombre para su padecimiento, y un tratamiento.
En este contexto, fue el doctor Roberto Parodi (h), quien aprovechó el contexto de difusión de los datos del estudio para repasar algunos de los síntomas más comunes de estas enfermedades y advertir a la población para motivar la consulta médica en forma temprana: Dolores articulares, decaimiento, pérdida del apetito, fiebre, lesiones cutáneas pueden ser producto de una enfermedad autoinmune, por eso, debe consultarse a un médico clínico o reumatólogo ante estos síntomas. Y hay que saber que quienes tienen antecedentes familiares son más propensos a padecerlas.
Con tratamiento, muchas veces pueden llevar una vida normal. Nuestro compromiso es seguir trabajando en investigación científica -parte constitutiva de la Universidad y en un hospital público- para ofrecer respuestas a nuestros pacientes, señaló el profesional que es hijo del doctor Roberto Parodi, un conocido médico de nuestra ciudad.
Para este trabajo de investigación los profesionales del Hospital Centenario y la Cátedra de Clínica Médica y Terapéutica de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Rosario no recibieron financiamiento para realizarlo.