DE LA REDACCION. De la mano de los vaivenes y dilaciones registrados durante toda la jornada de ayer en la negociación nacional, y a solo cuatro días de la fecha prevista para el inicio de clases, la reunión de la paritaria docente bonaerense se postergó nuevamente para hoy cuando la Provincia se disponía a mejorar la oferta del 24,1 en tres cuotas ya rechazada por los maestros.
En medio del clima de incertidumbre que reinaba en los gremios, la reunión bonaerense convocada para las 17:00 de ayer se fue postergando, primero para las 19:00, luego para las 21:00 y finalmente pasó para hoy a primera hora, según confirmaron anoche fuentes oficiales y gremiales.
La explicación oficial radicó en los dos cuartos intermedios por los que pasó ayer la negociación nacional, que tenía previsto firmar el incremento del 40,1 por ciento en el salario mínimo a las 12:00, y que luego se reprogramó en diferentes horarios, el último a las 22:00.
Si bien las demoras en la provincia obedecieron en parte a la falta de acuerdo entre el Gobierno de Mauricio Macri y las confederaciones nacionales en torno a diversos aspectos de la redacción final del acta a rubricar, lo cierto es que tampoco se pudieron compatibilizar las propuestas salariales de Nación y Provincia. De hecho, durante todo el día de ayer hubo múltiples reuniones entre funcionarios de ambas jurisdicciones e incluso diferentes posturas en el seno del propio gobierno de María Eugenia Vidal sobre las estrategias para encarar la negociación.
La propuesta de elevar el salario inicial nacional de 6.060 pesos a 7.800 en febrero y 8.500 en julio -incluyendo el Fondo Nacional de Incentivo Docente (Fonid)-, generó rispideces no solucionadas entre Nación y varias provincias, especialmente la de Buenos Aires que concentra el 40 por ciento de la matrícula escolar del país y se declara en quiebra financiera.
La suba propuesta del Gobierno nacional implica una recomposición salarial del 40,1 por ciento para los salarios iniciales (que aplicaría a siete provincias con los sueldos más bajos) y un aumento promedio del 32 por ciento para el resto de los maestros del país.
Si bien desde Nación insistieron en que la propuesta oficial es del 25 por ciento más un alza correspondiente al Fonid, que paga la Nación, los gremios bonaerenses reclaman entre 35 y 40 por ciento, cifra a la que no podría llegar la Provincia. De hecho, ayer circulaba en ámbitos gremiales que la oferta que barajaba la gestión de Vidal era de alrededor del 31 por ciento. Hasta ahora, se formularon dos ofertas que fueron rechazadas por unanimidad, la última de ellas el viernes 12, de un 24,1 en tres tramos. Desde entonces, hubo dos reuniones reprogramadas, en paralelo a la marcha atrás que dio el gobierno de Macri con su oferta, pero que ayer volvió a poner sobre la mesa en una actitud que descolocó a propios y extraños ya que el propio presidente había dicho que las provincias deberían cerrar acuerdos antes de la firma de la paritaria nacional.
Advertencias
Ayer a la tarde, frente a las demoras en la negociación, la presidenta de la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB), Mirta Petrocini, advirtió que se está jugando con el tiempo de los docentes y sostuvo que su gremio (que integra el Frente Gremial Docente junto a Suteba, UDA, Amet y los privados de Sadop) no asistiría a la paritaria provincial si primero no se firma el acta acuerdo con los gremios nacionales. Es que el Frente Gremial pretende sentarse a negociar aumentos a partir de la referencia nacional, que está más cercana a sus aspiraciones.
La misma postura había adelantado el martes Petrocini en una reunión reservada con los ministros bonaerenses de Gobierno, Federico Salvai; de Economía, Hernán Lacunza; y de Educación, Alejandro Finocchiaro; a la que luego se sumó su par nacional Esteban Bullrich, frente a la amenaza de Petrocini.
La secretaria gremial de Suteba, María Laura Torre, denunció que es una falta de respeto a todos los docentes de la Provincia y de todo el país. A 48 horas del inicio del ciclo lectivo, todavía estamos en veremos, advirtió.