Tanto profesionales de la salud como pacientes de hospitales de la provincia de Buenos Aires coinciden en denunciar falencias en el estado de los establecimientos sanitarios. La falta de insumos, el escaso mantenimiento de equipamientos y una sobrecarga general del sistema por el alto nivel de demanda es la situación que afecta a miles de personas que intentan- a veces sin éxito-atenderse en los 80 hospitales bonaerenses. Esta es una situación de larga data que se agrava con los episodios de violencia que sufren los integrantes del equipo de salud. En muchas ocasiones, estos actos se generan a partir de los problemas de atención a la gente, que incluso ha sufrido la reprogramación de cirugías, en un área sensible, donde se puede decidir la vida y la muerte.
Si bien la crisis está instalada desde hace tiempo y es el común denominador de los nosocomios, se siente fuertemente en algunos, fundamentalmente aquellos que absorben la mayor cantidad de demanda. Aunque la realidad más crítica recae sobre los establecimientos del Conurbano Bonaerense, los centros del interior no escapan a esta realidad.
Referentes de la Asociación de Profesionales de la Salud de la Provincia de Buenos Aires (Cicop) vienen denunciando estos déficit y en las últimas horas formularon una nueva queja por la falta de médicos, una situación que se ve agravada en esta época del año donde en muchos establecimientos se torna imposible de contar con postulantes para la cobertura de vacaciones.
Desde la entidad gremial insistieron en que es urgente el llamado a paritarias con el 40 por ciento como piso y actualizaciones salariales para traer a los profesionales que eligen el ámbito privado por las condiciones que les ofrece el ámbito público.
Referentes de Cicop confirmaron que se reunieron con la ministra de Salud, Zulma Ortiz, y aunque hubo promesas, advierten que por el momento no hay celeridad para resolver una situación que consideramos urgente.
Con respecto a los insumos, desde la entidad sindical reconocieron que desde hace tiempo se trabaja sin stock.
En lo que atañe a las agresiones que sufren los médicos, plantearon que es la consecuencia de una sociedad que está en crisis y de un sistema que ha colapsado.
Asimismo reconocieron que aunque en muchos hospitales la Policía está, no alcanza a disuadir las situaciones de violencia.
Estas cuestiones fueron absorbidas por el Gobierno como problemas a resolver, pero a dos meses de haber asumido estas instancias persisten, concluyeron.