Tras recolectarse 3,33 millones de hectáreas, el promedio es de 3.090 kilos por hectárea. Esto significa 0,5 quintales por hectárea encima del promedio nacional de las cinco campañas previas. Como hubo menos superficie sembrada, la producción cayó 12,3 por ciento.
DE LA REDACCION. La Bolsa de Cereales porteña dio por finalizada ayer la cosecha de trigo para la campaña 2015-2016 y aseguró que se alcanzaron los 10,3 millones de toneladas.
Tras recolectarse 3,33 millones de hectáreas, el rinde promedio nacional alcanzó los 3.090 kilos por hectárea.
Esto significa 0,5 quintales por hectárea encima del promedio nacional de las cinco campañas previas.
Así lo indicó el Panorama Agrícola Semanal (PAS) de la entidad, y destacó que las cosechadoras avanzaban sobre los últimos lotes en el sudeste y sudoeste de Buenos Aires, regiones que aportaron en conjunto el 24% de la superficie implantada con trigo.
Estas zonas aportaron rendimientos superiores al promedio nacional; en el caso del sudeste de Buenos Aires, el rinde medio final fue de 4.340 kilos por hectárea, donde también se relevaron picos máximos que superaron los 5.000 kilos.
En tanto, esta región permitió acumular un volumen de producción de 1,76 millones de toneladas, lo que representa el 17 % de la producción total a nivel nacional.
Mientras que amplios sectores de las regiones Sur de Córdoba, Núcleo Norte y Núcleo Sur, presentaron abundantes lluvias durante el llenado de grano del cereal, acompañados en algunas localidades con eventos de granizo, que provocaron pérdidas de superficie y afectaron al potencial de rendimiento zonal.
Por otra parte, en las regiones NOA y NEA, los rindes promedios se ubicaron en los 1.280 kilos por hectárea y 1.730 kilos, para ubicarse por encima de los obtenidos en la campaña 2014-2015.
Sobre el NOA, los últimos cuadros en ser cosechados lograron un rinde inferior al relevado sobre el comienzo de la trilla, como consecuencia de la escasez hídrica prolongada ocurrida durante el llenado de grano en los cuadros tardíos, manifestaron los técnicos en el informe.
En consecuencia, luego de registrarse una caída interanual de -18 % sobre el área sembrada a nivel nacional, las pérdidas de superficie se estimaron en 270.000 hectáreas y gran parte de ellas responden a los excesos hídricos relevadas durante el presente ciclo sobre la franja central del área agrícola nacional.
Dentro de este marco de situaciones, la merma interanual en la producción nacional se ubicó en 12,3% al volumen recolectado al cierre del ciclo previo que tuvo una producción de 11,75 millones de toneladas.