Mire doña, no sólo con los cortos y los botines se lo puede ver al concejal Ricardo Ruggeri. Parece que en los últimos tiempos el experimentado futbolista, además de la política, se lanzó al ciclismo. En la foto se lo ve con la indumentaria del equipo Nuevos Ferrocarriles Argentinos (¿qué otro sponsor iba a tener el hombre, amigo de Florencio Randazzo?), uno de los candidatos para la 81ª edición de la Doble Bragado, que llegará a nuestra ciudad la semana próxima. Y la cosa vendría en serio, porque el edil cuenta con una entrenadora personal. Dicen que Ruggeri, además de buscar ser parte de un equipo de ciclismo, también comenzó el armado de otro para las próximas elecciones a intendente. ¿Será con el mismo sponsor?
Lo que el agua trae, el agua se lo lleva. Y sí, Tota, así es la vida de los políticos; hoy están por allá arriba que no los alcanza nadie ni con una caña tacuara y de repente pasan al subsuelo sin escalas y desde allí a pelearla y esperar que el sol vuelva a salir.
El resultado de una elección, aunque a usted le cueste creerlo, Tota, marca el futuro laboral inmediato y de mediano plazo de miles de personas en todo el país (en el pago chico podríamos decir de decenas) porque los puestos que ocupaban, para los cuales habían sido nombrados por cuestiones políticas, pasan a ser de otros que también son elegidos por
sí adivinó: por idénticas razones.
Entonces repasemos: ciudadanos que se postulaban para concejales y que cuando se armaron las listas pensaban que iban a ser elegidos, pero los números de las urnas terminaron reflejando otra cosa y
arafue. Dirigentes que mandaron a planchar el traje porque iban a asumir al frente de una secretaría, también con las manos vacías. Militantes, simpatizantes, adherentes o como quiera llamarles, que pensaban que con tal o cual nuevo gobierno lograrían un puestito y, nada de nada para ellos. En la vereda de enfrente está lo opuesto, pero nadie tiene que olvidar que -años más, años menos- todo se termina, porque la política es dinámica, de modo que lo que hoy te favorece, mañana te manda a tu casa.
Esto lo decimos porque, por un lado, vemos a muchas huestes de Cachirulo como no queriéndose resignar a que perdieron las elecciones y hacen planteos como si el de Martínez fuera un cogobierno; y por otro porque el Frente para la Victoria/Partido Justicialista, que perdió la Nación y la Provincia, aún tiene en la ciudad a varios dirigentes ocupando cargos de jerarquía en organismos estatales y se sabe que, tarde o temprano van a ser reemplazados. De hecho recientemente María Eugenia Ball Lima, esposa de Lisandro Bormioli y activa militante K, fue removida de la jefatura de la Anses; Realdo Peretti fue cesanteado como jefe de la Región Sanitaria IV y próximamente habría novedades en otras reparticiones con sede en la ciudad.
Lo importante, y acá vamos con la reflexión, es entender y aceptar las reglas del juego, porque si la política te trajo hasta acá, la misma política te dice que hasta acá llegaste. Y para recuperar el lugar, otra vez al llano a esperar una nueva oportunidad.
Cachirulo y sus tuits
Y ya que por ahí lo nombramos a Cachirulo, tenemos que decir que el diputado anda muy activo, al menos por las redes sociales. Por un lado fustigó al exgobernador Daniel Scioli diciendo que es bueno que María Eugenia se desprenda de los resabios sciolistas en Policía, Servicio Penitenciario y Salud
y le acotó a la gobernadora que aun falta. Después criticó a los operadores turísticos de la Costa Atlántica porque no quieren que las clases comiencen el 29 de febrero para no cortar la quincena, al asegurar que priorizar el turismo por sobre la educación es vergonzoso y ridículo. También habló de mafias que estaban operando en nuestro país al recordar el primer aniversario de la muerte de Alberto Nisman, el fiscal que estaba investigando a la entonces presidenta. Pero también tiró una positiva: felicitó a su excompañero de andanzas cuando el cobismo era una corriente promisoria, Mario Meoni, al ser el exintendente de Junín (hoy en el Frente Renovador) designado director del Banco Provincia. Todo en una semana y de verano. ¿No será mucho Cachirulo? ¡Estás más prendido a las redes que un adolescente!