Vocalista y guitarrista de Synchronicity, banda que rinde tributo a The Police y Sting, y músico del legendario rockero Miguel Cantilo, el pergaminense recordó sus primeros pasos en su ciudad natal, sus comienzos y actualidad en Buenos Aires, lugar que eligió para desarrollarse con la música desde 1991.
DE LA REDACCION. Patricio Prado, destacado músico y cantante de nuestro medio, radicado desde 1991 en la Ciudad de Buenos Aires, siempre está volviendo a su ciudad natal para compartir momentos de música con amigos y ofrecer recitales con su Synchronicity, banda que rinde tributo a The Police y Sting.
En una de sus visitas, en diálogo con el programa Somos Como Somos, que se emite por Radio Uno Pergamino, en la 96.7, los sábados de 9:00 a 12:00, recordó sus primeros pasos en Pergamino, y sus comienzos y actualidad en Buenos Aires, donde además es socio del estudio de grabación Midimúsica.
A modo de presentación sintetizó que en 2000 comenzó con la banda Synchronicity junto a dos compañeros del Conservatorio Manuel de Falla. Al poco tiempo pasó a formar parte de la banda de Miguel (Cantilo) con quien rápidamente grabó un primer disco y le siguieron cinco más. El último salió el año pasado que venimos presentando en algunos teatros de Buenos Aires, comentó.
- ¿Cómo fue tu comienzo con la música en Pergamino?
- Muy lindo. Lo recuerdo todo el tiempo. Empecé a los 14 años a estudiar guitarra con Ricardo Navarro. Al año siguiente me compré un teclado y él me dio las primeras nociones. Al mismo tiempo Ricardo armó una banda que se llamaba La fábrica que la integrábamos Bocha Di Biasse, Araña Aquilano, Ricardo y yo. Con esta banda empecé a hacer voces que también me enseñó él. Después, todo lo que hice hasta la actualidad, a todo le meto voces; es lo que más me gusta hacer.
En el 86, cuando Ricardo se fue a vivir a Brasil, armé un trío con dos compañeros del Comercial, que se llamó Energéticos. Hacíamos covers de The Police porque en esa época esta banda estaba en auge. Después se incorporó al trío Marito Berrondo en teclados y ahí nos pasamos a llamar La Cía y empezamos a hacer también temas de Sting. Cuando Cristian Berrondo salió de la colimba se incorporó también y quedó un quinteto. Después hice un dúo acústico con Fito Crespi y nos presentábamos en Bellas Artes. En esa época no había otro lugar para tocar. Ahora me entero que hay muchos lugares para hacer música.
- Muchos cantantes hacen covers para trabajar de la música, pero paralelamente desarrollan un proyecto musical con el que se sienten realizados, ¿es tu caso?
- No me fanatizo con nada. Puede salir un disco de Sting que no me guste. Pero con esta música yo aprendí mucho de rítmica, de melodía y de combinaciones raras, porque The Police es una mezcla de jazz, punk, reagge; es muy rico. En Synchronicity lo que hago es tocar la viola y cantar, un desafío más copado, por eso me gusta. Sigo disfrutando cantar Every Breath You Take todas las noches. No me aburre. Tengo una banda con la que trabajamos en fiestas haciendo un set de rock nacional de los 80, que está bueno, pero no es lo mío. También, en el estudio que tengo en Buenos Aires, hemos producido a un pibe correntino, que ya es amigo, que se hace llamar Yacaré Manso. El cayó en el estudio con la idea de grabar un demo, siguió grabando y finalmente Sony Music le editó el disco. Estoy participando también en su banda tocando guitarra, charango y flauta traversa. Esto me gusta hacerlo.
- ¿Llegaste a la gran urbe buscando superarte con la música?
- Cuando empecé la secundaria tenía el pensamiento de llegar a tercer año e irme a Buenos Aires. Pero no fue así. Terminé la secundaria y, previa colimba, me fui. O sea que la idea de irme estaba de muy chico. Creo que la música fue siempre el empujón. También tenía como un sueño de tocar con alguien que yo admirara y se dio con Miguel (Cantilo) por un par de situaciones. Empecé a estudiar canto y composición con él, además tuve un acercamiento por medio de mi hermano. Después, cuando necesitó alguien que hiciera voces en un disco me llamó. Ahí empezó mi participación con el disco Sudamérica va que no tuvo mucha trascendencia. Después siguió otro que se llama Clásicos donde Miguel convocó a Charly, Baglietto, Lerner, Rada, Gieco, Cordera y Mollo. Ahí también participo en unos temas.
Paralelamente a sus proyectos musicales, Patricio Prado tiene desde hace diez años, en sociedad, el estudio de grabación Midimúsica en la Ciudad de Buenos Aires. Trabajé 14 años en la famosa casa Ricordi, pero me di cuenta de que no podía viajar para hacer música, así que en un momento tuve que decidir cortar ese tipo de trabajo con horarios. En ese momento estaba estudiando grabación con un muchacho y me invitó a trabajar con él. Así que desde hace casi diez años estoy en el estudio grabando y enseñando lo que es la producción musical. Tengo alumnos que se enganchan por una cuestión emotiva y terminan haciendo sus propias grabaciones en clase, concluyó.