Dos delincuentes los sorprendieron en el interior de la vivienda mientras dormían. Fueron amenazados con un arma blanca y obligados a entregarles el dinero que había en la casa. Después les hicieron sacar el auto del garage para ser llevados hasta el barrio La Lomita, siempre bajo intimidaciones. Fue durante la madrugada de ayer y no hubo lesionados.
DE LA REDACCION. La concejal Laura Clark y su esposo fueron víctimas de un asalto en su domicilio, en una de las peores circunstancias en las que se puede padecer un hecho de inseguridad, pues fueron sorprendidos por delincuentes adentro de su casa mientras dormían. Si bien no padecieron lesiones físicas, hay que poner sobre relieve que las constantes amenazas que se sufren en estos casos y el estado de vulnerabilidad al que son expuestas las víctimas dejan sus secuelas en la faz psíquica.
El hecho se registró durante la madrugada de ayer en la vivienda ubicada en 11 de Septiembre al 1600 cuando los moradores que se encontraban durmiendo y se vieron sorprendidos por dos sujetos que con una cuchilla más tarde se comprobó que era de los dueños de la casa- irrumpieron en una de las habitaciones para intimidar al matrimonio. Los malvivientes solicitaron bajo amenaza la entrega de dinero. A pesar de no recibir daños físicos, los maltratos psicológicos fueron constantes durante los veinte minutos que duró el asalto.
En la vivienda también se encontraba, en otro dormitorio, la hija menor del matrimonio de aproximadamente 15 años, sobre cuya presencia los asaltantes no se habrían percatado.
Pero el hecho delictivo no se limitó al asalto en la propiedad, sino que continuó fuera de ella, con un segundo capítulo de lo que fue una verdadera pesadilla. Ya con el dinero que había en la casa en su poder, los delincuentes obligaron a la pareja a vestirse, sacar su vehículo personal del garage y llevarlos hasta la zona del barrio La Lomita, donde se bajaron y se dieron a la fuga. Recién después de estar liberados y aún con la consternación a cuestas, pudieron dar aviso a las autoridades de lo que había sucedido.
En primera persona
Laura Clark, ante LA OPINION y Canal 4, narró con detalles la traumática situación vivida durante la madrugada de ayer. Cerca de las 4 de la mañana nos sorprenden dentro de nuestra habitación dos personas mayores de edad, una de cada lado de la cama y nos comienzan a pedir la plata, hasta que en un momento me llaman por mi nombre, diciendo Laura. Con el correr de los minutos fuimos dando el dinero que teníamos, algo de cambio que mi marido tenía en su mesa de luz y yo recordé que en una caja de zapatos tenía algo menos de doscientos dólares y veinte o treinta reales, no recuerdo bien, que habían quedado de un viaje de hace unos años. Nunca encendieron la luz de la habitación, no sabían si se llevaban dos mil dólares o cien, mi esposo les dio cerca de doscientos pesos. A él lo obligaron a estar contra el piso, le ataron las manos en la espalda con unos cordones de zapatillas que había en la habitación y con una cuchilla en las costillas lo amenazaban continuamente diciendo no te muevas pelado o sos boleta. Clark continuó explicando que más tarde me dijeron que tenía que llevarlos unas cuadras, en primer momento me decían que tenía que ir sola con ellos, pero después obligaron a mi esposo en paños menores a subirse en la parte trasera de mi camioneta, yo manejaba y uno de los delincuentes se encontraba en el asiento del acompañante.
Antes de retirarnos, al pasar por el living tomé mi cartera, saqué la billetera y les di cuatrocientos y pico de pesos, además se llevaron mi teléfono celular.
Después añadió la concejal- fuimos hasta el garage, saqué la camioneta, recorrimos aproximadamente diez o doce cuadras y me dijeron que los dejara, antes tomaron unos papeles de la guantera de la camioneta y unas toallas descartables y nos pidieron que no los miremos.
Laura Clark señaló que ellos (los delincuentes) decían que me conocían, uno ingresó a cara descubierta y otro no. Ingresaron por la ventana de la cocina que estaba abierta. Vivo en un primer piso, no es de fácil acceso, creemos que deben haber venido desde los techos de algún vecino. Nunca intenté mirar a los ladrones a la cara, mi principal preocupación era que en el otro cuarto estaba mi hija.
En cuanto a los trámites judiciales por el caso señaló que el doctor Maximiliano Brajer nos dijo que esto está caratulado por el momento como robo con privación de la libertad, aunque no se destacar ninguna hipótesis, existen cosas que no cierran que son para mirar y queremos que la Justicia determine e investigue.
Por último destacó el accionar de la Fiscalía, fuerzas policiales y hasta la solidaridad del intendente Omar Pacini que fueron las correctas y debo agradecer públicamente.