El Inta Pergamino, a través del Programa Prohuerta, concretó una nueva edición de la Muestra realizada en el Parque España. Participaron alrededor de cuarenta expositores. . Las coloridas mesas de la feria se vieron repletas de frutos, verduras y semillas que interesaban mucho a quienes se están iniciando.
DE LA REDACCION. Pleno sol calentaba el empedrado del Parque España el pasado sábado, mientras de un lado a otro se desplazaban cada uno de los huerteros mientras acomodaban los productos logrados con esfuerzo y dedicación en sus huertas.
Alrededor de cuarenta expositores fueron el centro de atención de esta octava edición de la Feria Muestra del Prohuerta del Inta Pergamino. El fruto de todo un año de trabajo, ahora reposaba en el interior del salón de la Asociación Civil Extendiendo el Reino, colaboradora en la organización del Produciendo verduras y algo más, junto a Cáritas Virgen del Carmen y la Municipalidad de Pergamino, con el apoyo económico del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación.
La calidad de los productos presentados evidencia mayor calidad cada año, este espacio de encuentro, de intercambio de productos y sobre todo esta posibilidad de canjear saberes ha colaborado para que esa evolución lógica quede a la vista, desde la forma de presentación hasta el producto en sí. Las coloridas mesas de la feria se vieron repletas de frutos, verduras y semillas que interesaban mucho a quienes se están iniciando; también se vieron plantines, huevos y hasta lombricompuesto, elementos que servirán de base para el logro de otros productos de calidad.
Poco a poco el público se fue acercando al Parque España (España y Vélez Sarsfield), llevando consigo otros elementos que pudieran interesar a los expositores. Todo estaba dispuesto para iniciar el trueque cuando María Eugenia Sticconi fue la encargada de dar la bienvenida y la palabra a Omar Scheneiter, director del Inta Pergamino, quien les agradeció a los presentes la participación, al tiempo que resaltó la presencia de los huerteros, pues son los protagonistas de todo esto, destacó y agregó: El Inta es un Instituto que tiene muchas facetas, desde la investigación hasta nuestras Agencias de Extensión, y hasta el Ministerio de Desarrollo Social como en este caso. Todo esto se debe a que perseguimos la idea de llegar a todos; es la intención de que se pueda agregar valor en origen, que la comunidad participe y que así juntos podamos desarrollarnos y tener una vida mejor y compartida. Luego de los aplausos, desde la organización recordó que la feria había logrado este año un paso más en la institucionalización de su existencia al ser Declarada de Interés Municipal por parte del Concejo Deliberante de la ciudad. Seguidamente se llevó a cabo la bendición de la feria, en primer término el padre Claudio, de la Iglesia Nuestra Señora del Carmen, y luego por el Pastor Ismael y su esposa, dando así por culminado el acto formal y dejando liberada la posibilidad de intercambio de productos.
El ir y venir de una punta del salón a la otra se volvió una constante para huerteros y visitantes de la Feria, y sólo se vio interrumpida esa dinámica cuando comenzó el dictado de los talleres. Primero fue el de Manipulación de alimentos a cargo del Centro de Formación Profesional; y luego el de Preparados caseros que dictó la propia María Eugenia Sticconi.
Y así pasó el tiempo de la reunión, con los conocimientos adquiridos mientras intercambiaban semillas o productos, como así también por la capacitación en sí, poco a poco la calma fue ganando terreno para que la feria cerrara sus puertas, hasta el año que viene cuando allá por mayo vuelvan a encontrarse bajo el mismo techo, con verduras y algo más.