Buenos Aires, (NA) - Dirigentes de las distintas vertientes de la CGT se reunieron ayer en un hotel porteño y aprobaron un documento con una agenda sindical común, en un nuevo paso hacia la reunificación de la central obrera, de cara a la asunción del próximo presidente.
El gran ausente del encuentro fue el secretario general de la CGT oficialista, Antonio Caló, que pese a estar invitado decidió no concurrir, al igual que un puñado más de dirigentes de un sector oficialista de la central, entre ellos Omar Viviani (Peones de Taxis) y Ricardo Pignanelli (Smata), que se mantienen reacios a los recientes movimientos en pos de la unificación.
Participaron de la reunión en el hotel Castelar el líder de la CGT Azopardo, Hugo Moyano, y su aliado Juan Carlos Schmid (Dragado y Balizamiento); y representantes de los gremios del transporte, como Omar Maturano (Fraternidad) y Roberto Fernández (UTA).
También estuvieron dirigentes que se encuentran dentro de la CGT oficialista de Caló, como los independientes Gerardo Martínez (Uocra), José Luis Lingeri (Obras Sanitarias) y Andrés Rodríguez (Upcn), y los referentes de los gordos, Armando Cavalieri (Comercio) y Carlos West Ocampo y Héctor Daer (Sanidad).
Hemos dado un paso cualitativo de reencuentro entre la dirigencia gremial. Intercambiamos opiniones y hubo varios puntos de acuerdo. La idea es que el próximo cambio de gobierno encuentre una CGT unida y que negocie los derechos de los trabajadores, sostuvo al término de la reunión Andrés Rodríguez.
Después de varios meses de reuniones secretas y a sólo cuatro días de las elecciones presidenciales, los integrantes de estos sectores cegetistas finalmente concretaron su primera reunión pública con el objetivo de concretar el año próximo la tan mentada unidad, algo que consideran imprescindible para encarar la próxima etapa en la que asumirá el nuevo mandatario.