DE LA REDACCION. Hoy se celebra en todo el país el Día del Seguro. Por este motivo los trabajadores ligados a este sector festejan y evocan la figura de Bernardino Rivadavia, primer impulsor de esta tarea.
El carácter de la actividad contribuye a reparar, reponer las pérdidas, proteger la salud y la vida de quienes han elegido asegurarse frente a diversos riesgos. La actividad brinda la seguridad y la tranquilidad de estar protegidos permitiendo el desarrollo de particulares y empresas para beneficio de la comunidad.
El Día del Seguro fue establecido por el Decreto Nº 24.203 del 8 de septiembre de 1944, la fijación del 21 de octubre como Día del Seguro fue propiciada por la Superintendencia de Seguros de la Nación para conmemorar a la primera iniciativa gubernamental, atribuida a Bernardino Rivadavia, de crear un Banco de Descuentos y una Compañía de Seguros Marítimos que (aunque no llegó a materializarse) se concretó el 21 de octubre de 1811 en una nota dirigida por el Primer Triunvirato al Tribunal del Consulado.
Uno de los protagonistas principales en la actividad es el productor asesor de seguros. Su función, tal como lo indica la palabra, es asesorar particularmente a sus clientes atendiendo sus reclamos, despejando sus dudas e inquietudes, actualizándoles la información que constantemente se modifica.
Las personas que tengan pensado contratar un seguro deben valorar la importancia de ponerse en manos de profesionales. Confiar en un productor no supone un gasto adicional para el asegurado y cuenta con un valor añadido, el asesoramiento, que comienza antes de que el asegurado contrate su póliza, durante el tiempo en el que la suscriba y también en caso de producirse un siniestro.
Estabilidad del rubro
Si bien la industria del seguro no escapa a las crisis y a la suba de los índices inflacionarios que se registran en el país, se puede afirmar que es una actividad estable, por lo que el éxito de una empresa se debe a la planificación y a las gestiones eficientes. En los tiempos que transcurren, con mercados cada día más competitivos, se hace indispensable que se apliquen políticas y estrategias sobre la base de una filosofía de marketing que considere a la empresa integralmente. El mercado asegurador muestra en los últimos años, en términos generales, la incorporación de nuevos canales de distribución y una tendencia a la oferta a través de los productores asesores.
En lo que respecta a seguros de daños patrimoniales, el impulso lo está aportando el ramo automotor.
Si bien el producto que ofrecen las aseguradoras es intangible y abstracto, es importante hacer hincapié en que las coberturas están dirigidas a reparar un evento negativo y, por ende, desagradable.
Compañías aseguradoras
Las aseguradoras son empresas que brindan a la población coberturas en seguros de todo riesgo, ofreciendo una extensa gama de productos patrimoniales, de personas, agropecuarios y de riesgo del trabajo. Los servicios de esta índole buscan dar respuestas a las necesidades de las personas y las empresas con la máxima eficiencia y eficacia mediante una óptima gestión de los recursos y una mejora continua de los procesos.
Muchas son las agencias que tienen ámbito de acción en Pergamino. No obstante, a pesar de la variedad de compañías que están instaladas en el mercado, es importante destacar que la totalidad pone en práctica similares políticas de trabajo dando preponderancia a ciertos valores tales como confianza, cooperación, fidelidad, conocimiento, responsabilidad y vocación de servicio.
Con distintas visiones estratégicas, los objetivos se mantienen en cada una de las empresas y están orientados a lograr una óptima cercanía con los clientes, desarrollando la mayor excelencia y calidad en los múltiples servicios ofrecidos.
Las compañías que ejercen su actividad en el presente, hacen hincapié en la responsabilidad y el compromiso que se debe asumir con cada cliente, preocupándose por las inquietudes de los afiliados estableciendo una continua comunicación con ellos.
Primera Cooperativa
Con el objeto de recordar esta actividad económica tan importante en el tráfico comercial, no solamente en el país, sino en todo el mundo, se recuerda la primera cooperativa que se fundó en la Argentina.
La primera cooperativa argentina fue fundada el 1º de octubre de 1898 se llama El Progreso Agrícola. Su casa matriz está ubicada en Pigüé, localidad situada en el sudeste de la provincia de Buenos Aires. El Progreso Agrícola es una cooperativa de seguros, la más antigua del país y la primera de América Latina en brindar servicios de seguros.
El granizo representaba el peor enemigo para los chacareros pampeanos de fines del siglo XIX. La única defensa que tenían los colonos de esa época frente a las adversidades climáticas eran indemnizaciones reconocidas por aseguradoras de Buenos Aires; escasas, de bajo monto y tardías, aun cuando las primas ascendían y eran exigidas con pagos inmediatos.
Esteban Simón era un aveyronés que se sentía atraído por las ideas económicas de su amigo Charles Gide, uno de los principales impulsores de la concepción católica de la economía. Simón pensaba que, con la unión de todos los chacareros, podrían reemplazar a las aseguradoras de Buenos Aires y se contactó con ellos para llevar adelante esta misión junto al fundador de Pigüé: Clemente Cabanetes.
El 1º de octubre de 1898 Cabanetes, Simón, y un conjunto de chacareros de la zona conformaron El Progreso Agrícola de Pigüé, Cooperativa Mutua de Seguros Agrícolas y Anexos Limitada, que se encargaba de formar un fondo común, ayudándose mutuamente, para que aquel que tuviera una adversidad climática como el granizo pudiera resarcirse y volver a trabajar la tierra en el próximo año.
La actividad aseguradora sufrió con el transcurso del tiempo diversos avatares. La dinámica histórica de nuestra República no dejó de lado al seguro. En sus inicios, este segmento de la economía fue captado casi en su totalidad por las empresas extranjeras. Estas llevaban la delantera, no solo por su mejor posicionamiento económico, sino por la experiencia estadística acumulada a través de mucho tiempo.
Inglaterra la cuna del seguro y fundamentalmente del reaseguro, tomó esa posición debido entre otras causas, a que en ese -por entonces imperio-, se inició un proceso transformador mundial, conocido como Revolución Industrial.
El reaseguro en nuestro país, durante muchos años fue una interesante fuente de ahorro, ya que tal actividad estuvo monopolizada por el Estado a través del Inder (Instituto Nacional de Reaseguros).