El actual jefe de Gabinete nacional y candidato a gobernador bonaerense por el Frente para la Victoria habló a los pergaminenses de las ventajas tener un intendente del mismo signo político que la Nación y la Provincia. Se explayó sobre cómo darle un gran impulso a la producción regional, cómo combatir el delito y de varias cuestiones de actualidad política.
DE LA REDACCION. Aníbal Fernández no pasa inadvertido jamás. Su figura está entre las más conocidas de la dirigencia, pero su rostro inconfundible por sus particulares bigotes pasa a un segundo plano cuando se pone en marcha su discurso, aborde el tema que aborde.
Es dueño de una memoria prodigiosa y lo demuestra con cada dato, con cada vinculación de un hecho histórico con la realidad.
El jueves estuvo en Pergamino como candidato a gobernador de la Provincia de Buenos Aires, en busca de captar el voto pergaminense y también para apoyar a su postulante local, Lisandro Bormioli. La cita fue en el hotel Howard Johnson, oportunidad en que atendió a la prensa y participó de una cena con empresarios, comerciantes y productores locales.
Bormioli fue quien lo presentó: No hay ninguna duda de que Daniel Scioli va a ser el presidente de todos los argentinos, que Aníbal Fernández va a ser el gobernador de Buenos Aires y que nuestro querido Pergamino va a estar gobernado por un equipo de vecinos y vecinas de nuestra ciudad que se viene preparando desde hace mucho tiempo para esta ardua tarea. De una vez por todas, nuestra ciudad tiene que estar en sintonía con la Provincia y la Nación para poder llevar adelante todos esos sueños que tenemos desde hace mucho tiempo. No tengo dudas que con el apoyo de Aníbal vamos a tener todo para hacer esas obras de infraestructura que nos faltan, para lograr el desarrollo que queremos para nuestras industrias y para darle trabajo a nuestra gente. Aníbal va a dar vuelta la Provincia y va a hacer lo que no se pudo hacer y también va a mantener todo lo bueno que hizo nuestro gobernador y futuro presidente Daniel Scioli, dijo Bormioli.
Aníbal
Al ser consultado sobre la marcha de la campaña, Aníbal Fernández dijo que sería irrespetuoso para con sus contrincantes decir que ya está definido el escenario electoral a mi favor. También relató su camino a la candidatura: Un día algunos intendentes amigos me fueron a ver porque era al que mejor le daban las encuestas y a la postre terminó siendo así. Me propusieron que me pusiera adelante del proceso y ahí empezamos a imaginar una provincia distinta.
Se definió como un hombre de mucha gestión y considera estar entre los que más conoce la provincia de Buenos Aires. Se reveló como un obsesivo de la información. Esto junto con su prodigiosa memoria hace que sus discursos, independientemente de la cuestión ideológica, siempre resulten atractivos.
Conozco mucho el campo, aseguró y anticipó que así como ya presentó a su equipo agropecuario, en los próximos días va a presentar el equipo de producción industrial. Eso es muy interesante para Pergamino, porque esta región tiene dos perlas que son San Nicolás y Pergamino, y desde el punto de vista productivo Pergamino tiene una capacidad fenomenal que yo quiero multiplicar por varias veces, tanto con parques industriales adicionales al actual como en la producción agropecuaria. Estamos hablando de una potencia y no quiero plantarme en Pergamino como si fuera un distrito en el que hay que empezar a masajearle las patas para ver si va a trotar: acá hay que correr.
También se le preguntó por obras para prevenir inundaciones y respondió: Es importante la represa y también el dragado del Arroyo. Pero la obra global que es lo fundamental para prevenir las inundaciones lleva solamente un 12 por ciento de ejecución. Es ahí donde que hay que ponerse a trabajar.
Fernández al frente
En materia de seguridad sostuvo que tenemos que plantarnos seriamente a discutir la cuestión judicial, departamentos, acciones, el narcotráfico tiene secretarías que los fines de semana no funcionan y es cuando más problemas hay. Estamos pensando muchas acciones para llevar a cabo. Estoy convencido de que a las fuerzas de seguridad las vamos a dar vuelta.
Lo más importante es que si bien vamos a tener un ministro civil, el que va a estar al frente de la seguridad soy yo, porque no quiero dejárselo a otro, ya que tengo en claro adónde quiero llegar y que a las fuerzas de seguridad hay que darles nivel de capacitación, la logística y la inteligencia criminal e investigaciones que nos permita saber qué está pasando. Se puede estudiar todo esto y ejecutar.
Agregó que para el tema del narcotráfico específicamente hay que crear una agencia por separado y de carácter civil, con una cabeza política y un equipo de especialistas que lleguen por concurso que nos permita pensar la Provincia y buscar la información por donde corresponda.
En materia política dejó una frase contundente: El kirchnerismo es el peronismo del Siglo XXI, y lo justificó diciendo que de la misma visión, del mismo magisterio conceptual de Juan Perón, surgen las ideas de Néstor Kirchner.
Aníbal Fernández destacó que Néstor con esa inmensa cabeza que tenía y la obsesión de generar nuevos espacios, concitó la atención de mucha gente nueva. A Néstor Kirchner no le gustaba la palabra kirchnerismo, no la utilizaba, pero la realidad es que hoy yo debo usarla porque el peronismo del Siglo XXI es el kirchnerismo. Es esa conjunción de fuerzas. Yo soy peronista pero no tengo dudas de que estamos bajo un gran paraguas que nos comprende a todos, con sus identidades, sus banderas, sus pensamientos, abundó.
Después, cuando se le pidió que explicara una frase suya que dice sube el agua, sube el corcho Fernández fue muy expeditivo: Nosotros peleamos muy fuerte cada uno en su candidatura. Lisandro quiere ser intendente y estoy seguro que lo va a ser, yo quiero ser gobernador, pero todo esto no sirve si Scioli no es presidente. Nosotros necesitamos que lo conquistado, que no es poco, tenga un custodio capaz de defenderlo al máximo de los niveles políticos. Por eso nosotros tenemos la obligación de dedicar una parte para defenderse a sí mismo pero también trabajar para llevar a Daniel Scioli al lugar donde tiene que estar, porque es la garantía para que nosotros desde la Provincia y Lisandro desde Pergamino concretemos los sueños que tenemos. Por último describió a Pergamino como un lugar muy rico pero que camina con un par de bastones, frente a lo que aseguró que el kirchnerismo llega para hacerlo trotar: Las patas tienen que estar funcionando porque acá hay mucho para crecer. Vamos a demostrar que estamos en comunión con el futuro intendente y con quien va a ser el presidente.