La fundadora del comedor Los Piletones estuvo en Pergamino. Fue recibida por funcionarios municipales, recorrió Centros de Desarrollo Comunitario y brindó una charla. Fue declarada Huésped de Honor. Yo no les pido nada a los políticos, porque cada uno de ellos, que asume una responsabilidad, tiene que ayudar a todos, sostuvo la militante social.
DE LA REDACCION. El viernes en horas la mañana arribó a nuestra ciudad Margarita Barrientos para brindar una charla en Desiderio de la Fuente. La fundadora del comedor Los Piletones y activa militante social, fue recibida por funcionarios del gabinete municipal y recibió los saludos del intendente del Partido de Pergamino, Omar Pacini quien, por razones de salud, no pudo estar presente, pero la declaró Huésped de Honor por su trayectoria y mérito en la ayuda social.
El jefe de Gabinete, Gustavo Bitar; el secretario de Producción y Desarrollo Económico, José Apesteguía; el secretario de Promoción Social, Rubén Fernández y el secretario general, Carlos Elizalde, dieron la bienvenida a Barrientos y compartieron con ella una cálida charla.
Recibir a Margarita Barrientos es motivo de inmensa alegría. Debería haber en nuestro país muchas más Margarita Barrientos que hacen de la solidaridad una constante en su vida. El intendente ha decidido nombrar a esta santiagueña, natural de Añatuya; fundadora del comedor social Los Piletones en el que se alimentan diariamente dos mil personas y que fue elegida en 1999 Mujer del Año; como Huésped de Honor por su trayectoria y mérito en la ayuda social, comentó Gustavo Bitar.
Numerosas donaciones
En contacto con periodistas, Barrientos dijo: Vengo a contarles el trabajo que hacemos en Los Piletones, cómo comenzamos, cómo seguimos. Nos gusta mostrar el trabajo que desarrollamos porque es producto del sacrificio que hace mucha gente que hace numerosas donaciones. Siempre antes que alguien me dé el dinero le digo, Venga a conocer a dónde voy a invertir ese dinero, comentó emocionada Margarita.
Trabajar
Contando los pormenores de cómo se vive en una villa, añadió que como ustedes sabrán en cada villa hay un representante que es como un presidente, cosa que no me gusta. Eso en nuestra villa no existe, los representantes son la familia. Si alguno quiere pedir algo, nosotros le damos la posibilidad de que vaya y le indicamos adónde debe pedir aunque, no nos gusta que reclamen planes sociales, somos partidarios de que la gente trabaje.
Ejemplo de vida
Margarita Barrientos compartió una parte de su historia de vida, marcada por el sacrificio, la entrega y la tenacidad: Soy una mujer humilde, de familia muy humilde. Mi mamá falleció cuando yo tenía 12 años y quedamos con Martincito que era mi hermano mayor y mis otros hermanitos solos. Mi papá era un carbonero, era un hombre de campo muy buscado para que queme el carbón y haga leña; hasta que un día marchó y no volvió más. No sé cuánto tiempo estuvimos solos hasta que Martín me dijo: Magui nos tenemos que ir porque no tenemos qué comer ni qué ponernos. Ensillamos dos yeguas y nos fuimos a un pueblito. El me dijo. Yo me voy a ir a trabajar ahí y vos andá a Buenos Aires, y me dio un papel con la dirección de mi hermano Ramón que vivía en José C. Paz.
Llegó a Retiro en un carguero y al no conocer a nadie, se largó a llorar. En ese momento se le acercó un policía que le preguntó qué le sucedía a lo que ella respondió con una carta en la que decía que debía llegar a José C. Paz. Tomá ese tren que te lleva a José C. Paz. Cuando veas un arco que dice José C. Paz, te bajás. Subí al tren pero al no ver el arco del que me habló el policía me tiré, señaló. Producto de ese acto, se quebró las costillas, una pierna y un brazo y me tragué todos mis dientes, pero llegué y encontré a mi hermano que desgraciadamente un tiempo después falleció.
Luego de algunos años, Margarita conoció a su esposo con el que trabajaron juntos en la creación del ahora reconocido comedor.
El trabajo en Los Piletones
Respecto a la obra de Los Piletones que surgió como un comedor, detalló: Estoy ampliando el jardín, haciendo un refugio de mujeres golpeadas y un vivero para que las chicas puedan trabajar mientras estén allí.
Al momento de calificar ese trabajo expresó que es hermoso ver trabajar tantas personas en ese lugar.
Dignidad
Creo que los planes no tienen que existir. Tiene que existir trabajo digno porque el trabajo es la manera de educar a la gente, de educar a nuestros hijos para el futuro. Yo no les pido nada a los políticos, porque ellos, que asumen una responsabilidad frente al pueblo que lo votó, no deben elegir ayudar a uno o a otro, tienen que ayudar a todos. En muchas oportunidades tuve que escuchar de parte de los políticos que porque estoy dentro de la Capital no me corresponde la ayuda de la Nación. La esposa del gobernador Daniel Scioli me dijo que no me puede ayudar porque no estoy en la provincia que es su jurisdicción. Sin embargo yo decido seguir adelante ayudando sin pedirles nada a los políticos.