El Santo Padre envió el título honorífico de Capellán de Su Santidad para este sacerdote español que cumplió 51 años de ininterrumpida labor en Pergamino, Colón y San Nicolás. El reconocimiento le fue entregado por el obispo Héctor Cardelli.
DE LA REDACCION. Recientemente el Papa Francisco distinguió al padre Marciano Alba con el título honorífico de Capellán de Su Santidad, que le fue entregado de manos de monseñor Héctor Cardelli en el Santuario de María del Rosario de San Nicolás, durante la fiesta central del pasado 25 de septiembre, ante más de 300.000 fieles. Se trata de una distinción que no requerirá ninguna acción especial del padre Marciano, ni en Roma ni en Argentina.
Marciano Alba nació en la localidad de La Torre de Esteban Hambran, provincia de Toledo, España, el 5 de junio de 1935, como séptimo hijo y el menor de ellos. Se dedicó a la elaboración de pan en el negocio que tenía su familia. Ingresó al seminario y recibió la ordenación sacerdotal el 22 de septiembre de 1962.
Con la mirada en América
Se incorporó a la Obra para la Cooperación Sacerdotal Hispanoamericana (Ocsha), que tiene por función preparar sacerdotes para ser enviados a América, como forma de cooperación a la Iglesia del continente joven. Esta organización se inició en 1949 y envió siete sacerdotes a nuestra Diócesis, en distintos momentos.
Curriculum
El padre Marciano Alba se desempeñó en Argentina durante 51 años en diversos oficios desempeñados en tres ciudades: Pergamino (21 años), Colón (10 años) y San Nicolás (20 años).
Parroquia de Pergamino: al llegar desde España a nuestra diócesis en 1964, fue destinado, junto al padre Julián Arriero, a la preparación de la futura Parroquia San Vicente de Paul, cuyo nacimiento se dio tiempo después, y permaneció allí durante 21 años. En ese lapso logró organizar una gran comunidad y la edificación de cinco capillas adscriptas en los populosos y humildes barrios que la conformaban. Culminó su labor en esta Parroquia en 1985; luego, una de aquellas las capillas, San Cayetano, pasó a ser Parroquia.
Parroquia de Colón: en esta Parroquia, que como la de Pergamino lleva la advocación de Nuestra Señora de la Merced, permaneció por 10 años. También allí su labor proliferó en otras cinco capillas, una de las cuales luego fue erigida como Parroquia San José.
Parroquia San Nicolás de Bari Iglesia Catedral de San Nicolás: se desempeñó como párroco de durante 14 años, en el período 2001 a 2015.
Vicariato
Al llegar el sexto Obispo de San Nicolás, monseñor Mario Luis Bautista Maulión, lo designó como vicario general, acompañándolo durante toda su gestión y, al llegar el séptimo pastor diocesano, monseñor Héctor Sabatino Cardelli, lo confirmó en ese oficio, en total, fueron 18 años en la Vicaría General de la Diócesis.
Otros oficios
Durante varios períodos el padre Marciano ha sido miembro del Consejo Presbiteral y del Colegio de Consultores, delegado episcopal para la Educación Católica Diocesana, asesor de la Liga de Madres de Familia Diocesana, asesor diocesano del Movimiento Cursillos de Cristiandad, director de la Escuela de Catequesis Juan XXIII de Pergamino, director de la Escuela de Formación de Laicos de San Nicolás, asesor diocesano para el Diaconado Permanente, encargado de la redacción del Boletín Eclesiástico Diocesano, entre otros oficios.
Ha editado cuatro tomos de Catequesis Familiar para Comunión y Confirmación y ha colaborado en la asesoría de la revista de catequesis Caminando Juntos, de la Diócesis, así como también en la publicación mensual del Movimiento de Cursillos de Cristiandad de la Diócesis.
Cosecha abundante
Gracias a su intervención como director espiritual, ingresaron al Seminario varios jóvenes y algunos de ellos llegaron a la ordenación sacerdotal. También varias jóvenes ingresaron a congregaciones religiosas o institutos seculares.
El Municipio de su ciudad natal en España editó un libro con su biografía y también puso su nombre a una de sus calles. Finalmente le ha llegado ahora el reconocimiento del Papa Francisco, con esta distinción de Capellán de Su Santidad y el rango de monseñor.
Al recibir la distinción, el padre Marciano expresó: Recibo esta distinción de alguna manera en nombre de muchos otros sacerdotes que también podrían recibirla. Siempre quise ser amigo de la gente, para que a su vez ellos se hagan amigos de Dios.