De los 285 mil robos y hurtos que se registran anualmente en la Capital y la provincia de Buenos Aires, el 6 por ciento -unos 47 diarios- tiene como víctimas a adultos mayores.
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De los 285 mil robos y hurtos que se registran anualmente en la Capital y la provincia de Buenos Aires, el 6 por ciento -unos 47 diarios- tiene como víctimas a adultos mayores.
El último informe de la Procuración bonaerense sostiene que, entre robos y hurtos, se registran anualmente más de 235 mil hechos en la provincia, mientras que en territorio porteño la cifra ronda los 50 mil.
En ese marco, según publicó Diario Popular, teniendo en cuenta que en promedio el 6 por ciento de los casos son padecidos por adultos mayores, surge que hay más de 17 mil causas cada año, o 47 cada día.
El caso de una mujer de 77 años que fue sorprendida en su departamento del barrio de Villa Devoto por falsos operarios de una empresa de televisión por cable que la maniataron y le robaron el dinero de sus ahorros, forma parte de los robos en la calle, cuentos del tío, asaltos violentos en domicilios y otras modalidades delictivas que son padecidas por adultos mayores de manera alarmante.
Acerca del hecho mencionado, trascendió que dos sujetos que simularon ser operarios lograron engañar a una jubilada para que les permitiera ingresar a su casa a efectuar una supuesta reparación, para luego atarla y robarle una suma de dinero. Años atrás sucedió algo similar en una vivienda de Pergamino, con delincuentes que se presentaron como técnicos de una empresa de telefonía, que venían a reparar una línea que efectivamente no estaba funcionando pero porque ellos, en un trabajo de inteligencia previo, la habían cortado.
Esta clase de hechos es aun más despreciable cuando las víctimas son adultos mayores; en nuestra ciudad también se han registrado casos de malos tratos y violencia inusitada contra abuelos. No se puede comprender por qué un delincuente golpea a una persona indefensa con tanta violencia como ocurrió hace dos semanas en una vivienda de calle Paso y las vías, donde un sujeto atacó a un hombre de la tercera edad con un martillo provocándole lesiones serias en la cabeza.
Hechos de estas características provocan conmoción en ciudades del interior como la nuestra, donde a pesar de no ser habituales, se están registrando con mayor frecuencia. Por otro lado, lejos de lo estruendoso de casos como los citados, existe otra clase de hechos que son como pequeñas gotas que están colmando el vaso de los pergaminenses. Son episodios cotidianos que generan la sensación permanente de inseguridad y que nos han hecho paulatinamente cambiar nuestros hábitos de ciudad pequeña: son los asaltos en la vía pública y robos en comercios. Casi a diario se denuncian atracos a transeúntes, motociclistas o arrebato de carteras, que son los que infunden temor, sobre todo en quienes ya han sido víctimas de esta modalidad delictiva, por ejemplo al caminar por la calle de noche o entrar el auto a la cochera.