jueves 14 de mayo de 2026

El sueño de la casa propia se hará realidad: el GAE inaugurará su sala de teatro el sábado

20 de septiembre de 2015 - 00:00

Después de casi tres décadas de espera y tres años de construcción, en una jornada histórica, el Grupo de Actores Especiales habilitará su sala de teatro ubicada en la esquina de Guido y Siria. “No iba a parar hasta tener esto; si le dediqué 30 años cómo no iba a tener el cierre”, sostuvo en diálogo exclusivo con LA OPINION la docente y actriz Marta Lere, gestora de la Asociación Civil sin fines de lucro, junto al actor José “Neme” Carenzo.

DE LA REDACCION. Desde su creación el GAE ha ocupado varios espacios en Pergamino. Ahora, tras el peregrinaje y la lucha, este grupo puede concretar el sueño de tener un espacio propio para desarrollar sus actividades.

Pero este sueño, forjado por todos los que forman el espíritu del GAE, pudo concretarse con la ayuda del Municipio que cedió el terreno, la ONG Pura Vida que lanzó una campaña para recaudar fondos, empresas y un sin número de vecinos que aportaron su granito de arena.

El sábado, después de casi tres décadas de espera y tres años de construcción, en una jornada histórica, se hará realidad “el sueño de la casa propia” cuando sea inaugurada la sala del Grupo de Actores Especiales ubicada en la esquina de Guido y Siria. 

 

Un largo peregrinar

“Desde que nació el GAE siempre pensamos en algún lugarcito propio”, comenzó diciendo a LA OPINION Marta Lere, gestora del Grupo de Actores Especiales junto a José “Neme” Carenzo, allá por el año 1986.

“Todos los lugares que hemos ocupado sabíamos que en definitiva lo íbamos a tener que dejar en algún momento -agregó-. Con este tema del teatro es como que uno echa raíces, se aquerencia y se llena de escenografías y vestuarios en cada lugar. Así que cada mudanza era muy triste para nosotros”.

La actriz y docente recuerda que el primer espacio que ocupó el GAE fue la Asociación de Padres de Discapacitados, ubicada en avenida Alsina (frente al exFerrocarril Mitre) que presidía José Lere, su padre. Después siguió el Club Fomento Desiderio de la Fuente. “Ahí empezamos con ‘Neme’ Carenzo y nos prestaban el lugar un día a la semana. Después en calle Echevarría, en un espacio cedido gentilmente por el gremio de los judiciales. De ahí alquilamos en Echevarría y Alberti frente a la farmacia Tassarolo, donde permanecimos varios años”. Luego pasaron a ocupar una sala de la Usina en el predio ubicado en Italia 1063. “Muchos de los lugares que ocupamos ya no existen porque fueron derrumbados porque eran lugares muy deteriorados”, apuntó.

En el año 2001 el GAE pasó a ocupar un sector de la planta baja de la exfábrica Berini, el lugar donde más tiempo permaneció y el que en un principio se anunció ilusoriamente como ‘la casa propia’ . En efecto, en diciembre de ese año Marta junto a su padre José Lere y Verónica González Padilla inauguraban la nueva sala en San Nicolás 56. “Ahí, con materiales descartables, pudimos hacer una salita hermosa de la que nos encariñamos un montón porque fue nuestro primer escenario. Las demás fueron salas de ensayo”, aclaró al tiempo que aseguró: “nos marcó muchísimo, fue un lugar que ediliciamente  padecimos pero que disfrutamos tanto como la gente que asistió. Tuvimos que irnos porque estábamos en comodato y además la edificación estaba muy deteriorada. Los chicos no pueden creer que vamos a estar ahora en un lugar que no se va a llover, no va a ser frío, no se van a caer revoques, no va haber humedad”, sostuvo.

 

La campaña

El GAE se gestó como una entidad de bien público sin fines de lucro por lo que para su comisión era imposible pensar en adquirir un bien propio. “Hemos recorrido lugares tratando de encontrar alguna casona vieja para reciclar, pero fue imposible llegar a eso, hasta que tuvimos la suerte de que el Municipio nos donara este terreno (en la esquina de Guido y Siria)”.

El terreno, cedido en 2009, acrecentó el optimismo de poder alcanzar el sueño de la sala propia. “El lugar nos gustó de entrada y empezamos a pensar, primero en una sala de dos pisos, pero de a poco fuimos bajando los niveles de las utopías –comentó Lere-. Así que concretamos una sala con capacidad para cien butacas que nos pareció un buen número, pero al mismo tiempo que sea funcional, que no solamente sea para teatro, que sirva para todo. Lo que pensamos que iba a salir una cantidad “x” de dinero, salió cinco veces más”.

La campaña para recaudar fondos para la construcción, comenzó concretamente a través de la ONG de la Ciudad de Buenos Aires “Pura Vida”. “Paralelamente, por nuestro lado, empezamos también a gestionar subsidios, hicimos ferias de ropas, almuerzos, festivales, todas las funciones del GAE y del Grupo Talía iban a un fondo, porque se necesitaba mucho efectivo para la mano de obra”, sostuvo Lere. 

La docente reconoce también que colaboraron muchas empresas. “Cuando recibíamos un subsidio lo gastábamos en materiales que dejábamos acopiados en los distintos negocios y ellos nos mantenían el precio. Así que cuando empezamos la construcción ya contábamos con mucho material. Además tuvimos importantes donaciones como el caso de Arba Solidario, una entidad que no conocíamos y que encontramos a través de Internet. 

“También San Cristóbal Seguros y Ferrari. Todos han aportado un granito de arena no solamente donando sino también dejando a precio de costo”.

Marta también valoró la tarea realizada por los profesionales, los arquitectos Facundo Bató, Marina Calabria, los autores del proyecto. “Nos ayudó mucho Salauati y también todas las oficinas de la Municipalidad, donde siempre hemos encontrado las puertas abiertas. Fue mucha la ayuda de parte del Municipio y empresas y de la Cámara de Comercio”.

A medida que se iba avanzando con la construcción iban surgiendo también las colaboraciones. “Aparecían las ayudas económicas o algún precio muy bajo. Así fue haciéndose esta sala, con mucha voluntad de parte de todos. Y tuve la suerte de tener un marido (Raúl Samarone) que es herrero, albañil, carpintero y él ha ido rediseñando con los arquitectos esta sala, tratando de economizar, poniendo sus herramientas, su tiempo, sus empleados. Sin esto tampoco hubiese sido posible”.

Para Marta todas las ayudas fueron importantes. “Desde la jubilada que un día llegó a ofrecerse para comprar una butaca para donarla, hasta la gente que ha donado importantes materiales o dinero”.

Fueron tres años de espera y de esfuerzo aseguró Marta. “Quizá por lo que va a quedar no es tanto tiempo, pero para los que estamos acá adentro trabajando todos los días, sí, fue mucho tiempo. Y fue mucho porque nos tuvimos que venir de Berini cuando todavía estaba todo a medio construir. Teníamos que empezar a dar clases del Grupo Talía porque eso aportaba a la construcción. Se iban los albañiles y entrábamos nosotros, y entre el polvo y materiales dábamos las clases. Tuvimos mucho apoyo de los padres de los chicos de Talía que aceptaron que sus hijos vinieran en estas condiciones. Fueron tres años que, si lo medimos en tiempo es poco, pero si lo medimos en sacrificio fue mucho”, sintetizó.

 

El grupo humano

Aunque Marta Lere siempre fue la cara visible y el alma mater de este loable y noble emprendimiento, existe desde su creación un grupo humano que acompaña e impulsa cada paso logrado por esta asociación sin fines de lucro. “Aunque cada uno tiene su rol, todos hacemos de todo”, aclaró. “Desde el comienzo me ayuda Marta Epifanio. Ella comenzó en la Asociación de Padres de Discapacitados y está colaborando conmigo desde hace 29 años. También está Nora Orlando, que es la secretaria, una exalumna del Grupo Talía. Están conmigo desde siempre Crimilda y “Ñato” Carnevale. Los chicos la llaman a Crimilda ‘madrina’. Está Brenda San Martín que es mi brazo derecho. Ella empezó viniendo a Talía siendo muy chiquita después se integró al grupo GAE. Creció como actriz y como persona y en estos momentos está terminando la carrera de Psicopedagogía así que también aporta en la atención de los chicos. También Martín Lencina y mis hijos que nacieron y crecieron con el GAE. Ellos y los hijos de ‘Neme’ Carenzo fueron los primeros actores integrados, un poco a la fuerza porque nosotros estábamos ensayando con los chicos y los llevábamos y para ellos pasaba a ser un juego y no se daban cuenta que estaban fundando el teatro integrado.

“Facundo, Luciana y el GAE nacieron entre los años 1986 y 1987. Fueron tres nacimientos muy importantes en mi vida. Siendo ellos muy chiquitos iba a dirigir y a dar clases. Fueron casi treinta años en que, como a cualquier persona, me pasaron un montón de cosas. Los chicos del GAE crecieron y envejecieron conmigo. Hemos hecho cosas increíbles, hemos viajado por todo el país en un colectivo modelo 50”.

“No quiero olvidarme de los profesores que están trabajando ad honórem como Pamela San Martín en Plástica, Diego Moran en Coro, Tatiana Domenech y Agustina Crespi en Expresión Corporal y Danza Contemporánea asesoradas por Nicole Kiesevich, Carla de Moran en Legua de Señas y Natalia Tealdi en Fotografía”.

Entre ruidos de martillazos, sierras y taladros, Marta observó la obra y expresó: “esto va a trascender a Marta Lere y a el GAE de hoy y a todos nosotros. No iba a parar hasta tener esto; si le dediqué 30 años cómo no iba a tener el cierre”.

La docente admitió, sin embargo, que, de su idea original queda pendiente concretar un alojamiento para los actores especiales, cuando éstos se vuelvan “viejitos” y estén solos. “Mi idea era que el GAE fuera como la casa de los actores en Buenos Aires donde, ya viejitos y solos, tuvieran un lugar. Pero era algo muy ambicioso porque me metía en terrenos como la salud que no manejo. Esta idea quedó flotando, quizás los que hereden esto la tomen y puedan concretarla. Muchos de  nuestros chicos ya se están quedando sin familia y están siendo absorbidos por geriátricos que no son los lugares para ellos. Al menos acá van a tener la posibilidad de tener, como la tuvieron siempre, toda su vida social. Acá vamos a festejar los cumpleaños, vamos a hacer mateadas y tertulias, vamos a despedir el año y recibir el nuevo, y cuando no tenga donde ir el chico sabe que tiene este lugar para estar; este lugar es de ellos”.

 

Características de la sala

La sala fue concebida sin trabas arquitectónicas para las personas discapacitadas. Cuenta con una capacidad para cien espectadores más un espacio para sillas de rueda. El escenario puede ser elevado hasta 70 centímetros para brindar funciones y se sube a través de rampas. Para los ensayos y otras actividades queda al mismo nivel del piso. La sala cuenta con dos camarines grandes, uno con baño para discapacitados. Tiene tres ingresos por calle Guido: la principal es para el público; otra, pegada al escenario, es para el ingreso de la escenografía; una tercera para la entrada de actores que desemboca en los camarines.

También cuenta con una sala técnica y un entrepiso que ocupa todo el largo de los camarines que va a ser utilizado para guardar vestuario o como sala alternativa de ensayo. 

El hall de entrada o de espera de los espectadores cuenta con baños comunes y para discapacitados. También en ese sector habrá una habitación que alternará su uso como cocina, oficina y para la venta de entradas. 

 

 

Una jornada histórica

 

El sábado a las 18:30 será la inauguración sobre calle Guido, por lo cual está previsto que se cortará el tránsito en esa arteria. 

Según adelantó Lere fueron invitadas las autoridades municipales y todos los que de algún modo colaboraron con el GAE. Además confirmó la presencia de la ONG “Pura Vida”, y anunció la posible –aunque no confirmada- visita del actor Gastón Pauls,  actual padrino del GAE.

Se van a proyectar dos videos, uno que relata la historia del GAE y otro hecho por “Pura Vida” con lo que fue la obra desde sus inicios.

Participarán artísticamente la banda de la Escuela de Estética formada por personas con discapacidad; el Coro del GAE, dirigido por el profesor Diego Moran y la cantante Cintia Villalba.

El domingo será inaugurado el escenario con la pieza teatral “Médico a palos”, versión libre de la obra de Moliere, con la que el GAE tuvo muchas satisfacciones en los últimos años.

En caso de lluvia la inauguración pasará al sábado siguiente.

Lere adelantó que la programación para octubre está prácticamente completa y confirmó que durante el próximo mes se presentarán “Los Bombines” con la exitosa obra “Pequeño papá ilustrado”, los talleres de Talía harán sus muestras, habrá una presentación del espectáculo musical “Boleros” y la Orquesta de Cámara de Pergamino también va a desarrollar una presentación. Como todos los años se realizará el Encuentro de Teatro Joven. Además, habrá espectáculos infantiles los domingos por la tarde con Copetín y Violeta Margarita. 

La agenda estará coordinada por Facundo Cruz y la sala estará habilitada para todas las expresiones artísticas y también para talleres y seminarios.

 

 

Una historia cargada de logros y satisfacciones

 

La raíz de esta historia comienza con Maricel Lere, hermana de Marta, que padece Síndrome de Down. “Cuando ella era muy chica yo veía que era muy creativa –recordó Marta en una entrevista con LA OPINION-. Y eso me motivó a partir del teatro a concretar un hecho que hasta ese momento era inédito”.

Marta le trasladó la inquietud a varios actores amigos y entre ellos estaba “Neme” Carenzo, quien enseguida aceptó la propuesta. 

En ese momento funcionaba la Asociación de Padres de Discapacitados presidida por el “Polaco” José Lere, padre de Marta. Pocos padres estuvieron de acuerdo así que el grupo comenzó a funcionar con apenas cinco chicos. Luego se sumaron Alberto Di Lorenzo y Miguel Fachovich.

En estos casi 30 años de actividad, el GAE es conocido en Pergamino y en todo el país. Ha sido declarado de Interés Municipal en más de 15 localidades, de Interés Provincial en cinco provincias y nacional por el Ministerio de Cultura de la Nación. Además ha sido Destacado en Arte por el Consejo Regional del Discapacitado, y ha obtenido numerosos premios en los Juegos Bonaerenses en la categoría Teatro Especial e Integrado.

En el grupo hay actores con discapacidad leve, moderada y severa y chicos convencionales.

En todos estos años han demostrado un permanente crecimiento con innumerables logros artísticos, pero también con buenos resultados humanos. Está reconocida como una de las experiencias teatrales más importantes del país.

En algún momento los amadrinó Cristina Lemercier,- la exJacinta Pichimahuida de la televisión-, así como las numerosas charlas mantenidas con  la fallecida actriz Ana María Giunta.

En aquellos primeros años de vida del GAE, Marta y ‘Neme’ fueron reconocidos por la Fendim (Federación de Entidades Pro Atención a las Personas con Discapacidad Intelectual) por el trabajo, integrando una extensa lista de personalidades.

La primera muestra del GAE fue en el año 1986 en la Comisión de Fomento Desiderio de la Fuente.

Gustavo Vecino, quien fue uno de los precursores del grupo, fue elegido representante del Fendim en Pergamino y viajó a Francia y a Canadá.

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

LO QUE SE LEE AHORA
Morena Pugin y Sara Favre -junto a sus compañeras de posta- representaron de gran manera al atletismo pergaminense en el Nacional U20 de Concepción del Uruguay.

Las Más Leídas

Te Puede Interesar