El inicio del ciclo lectivo 2026 en Pergamino y en la provincia de Buenos Aires quedó envuelto en un clima de máxima tensión luego de que el Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB) confirmara que todos los gremios que lo integran se plegarán al paro del próximo lunes 2 de marzo, medida que en los hechos postergará por 24 horas el regreso a las aulas.
Hasta el momento, solo la Federación de Educadores Bonaerense (FEB) había oficializado la medida tras rechazar la propuesta salarial del Gobierno provincial. Sin embargo, en las últimas horas el frente gremial difundió un comunicado conjunto firmado por la FEB, el Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires (SUTEBA), la Unión de Docentes de la Provincia de Buenos Aires (UDOCBA), el Sindicato Argentino de Docentes Privados (SADOP) y la Asociación del Magisterio de Enseñanza Técnica (AMET).
La decisión implica un fuerte gesto de unidad sindical que complejiza el escenario político y educativo en el territorio bonaerense.
Reclamos a Nación y Provincia
El comunicado del FUDB detalla que la medida de fuerza responde a una serie de reclamos dirigidos tanto al Gobierno nacional de Javier Milei como al Ejecutivo provincial encabezado por Axel Kicillof.
Entre los principales cuestionamientos a Nación se menciona la eliminación del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID), cuya restitución exigen bajo el concepto de “devolución” del incentivo salarial. Además, reclaman mayor presupuesto educativo y la urgente convocatoria a la paritaria nacional docente.
En el plano provincial, el eje del conflicto gira en torno a la propuesta salarial. Los docentes rechazaron el incremento del 3% para los haberes de febrero por considerarlo insuficiente frente al contexto inflacionario. La negativa desembocó en la convocatoria al paro que ahora tendrá alcance masivo.
Un antecedente que marca época
De concretarse la medida, será la primera vez en seis años que el inicio de clases se vea interrumpido por un paro docente en la provincia desde la asunción de Kicillof en 2019. Durante su gestión, el mandatario había logrado evitar conflictos que afectaran el comienzo del ciclo lectivo, en contraste con períodos anteriores marcados por extensas huelgas.
La historia reciente de la educación bonaerense está atravesada por conflictos salariales recurrentes. Entre 2014 y 2018, bajo distintas administraciones provinciales, los ciclos lectivos comenzaron con paros que en algunos casos se extendieron durante semanas, generando fuerte impacto social y político. Las negociaciones paritarias, los reclamos por infraestructura escolar y la discusión por el financiamiento educativo han sido ejes constantes de tensión.
El paro del 2 de marzo vuelve a encender esa alarma histórica y coloca nuevamente a la educación en el centro del debate público.
La medida no solo afectará a los grandes centros urbanos, sino también a las localidades del interior bonaerense, donde el impacto suele sentirse con mayor fuerza por la centralidad que la escuela tiene en la vida comunitaria.
En Pergamino, se espera que la adhesión sea altamente significativa, no solo en los establecimientos de gestión estatal sino también en algunos colegios privados. Esto se debe a que el Sindicato Argentino de Docentes Privados (SADOP) confirmó su adhesión al paro, lo que amplía el alcance de la medida más allá de la órbita pública.
La consecuencia directa será que miles de niños y adolescentes del Partido de Pergamino no volverán a las aulas el día pautado oficialmente por el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, sino que lo harán el martes 3 de marzo, siempre y cuando no se profundice el conflicto.
Para muchas familias, especialmente aquellas donde ambos padres trabajan, la suspensión de clases implica reorganizar rutinas, resolver el cuidado de los hijos y afrontar un inicio de año signado por la incertidumbre.
Tensión para Axel Kicillof
El conflicto abre un nuevo frente de tensión entre el Ejecutivo bonaerense y los sindicatos docentes. Mientras los gremios sostienen que el ofrecimiento salarial resulta insuficiente y que la Nación debe restituir fondos eliminados, desde el Gobierno provincial advierten sobre las restricciones presupuestarias y la complejidad del contexto económico.
La situación podría revertirse si en las próximas horas se produce una convocatoria al diálogo que permita acercar posiciones. En el entorno sindical aseguran que existe voluntad de negociación, pero remarcan que la propuesta salarial debe mejorar sustancialmente para destrabar el conflicto.
Con el calendario escolar a punto de ponerse en marcha, la incertidumbre crece y la comunidad educativa permanece en vilo. El lunes 2 de marzo, que debía marcar el inicio formal del ciclo lectivo 2026, amenaza con convertirse en una nueva jornada de paro docente en la provincia de Buenos Aires.
En Pergamino y en todo el territorio bonaerense, la pregunta es la misma: ¿habrá clases o comenzará el año escolar bajo el signo del conflicto? Por ahora, la respuesta está atravesada por la tensión y la espera.