Mirar y vivir mejor: Daniela Adamini presenta en Pergamino un libro que une visión y postura
La osteópata Daniela Adamini presentará una obra innovadora que combina cuento, juegos y herramientas para cuidar la visión y la postura desde niños.
8 de abril de 2026 - 14:57
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Uno de los ejes centrales del libro —y de su trabajo profesional— es la relación directa entre la visión y la postura, un vínculo que muchas veces pasa desapercibido.
Instituto Salmantino de Oftalmología.
Este viernes a las 19:00, la Biblioteca Dr. Joaquín Menéndez será escenario de una propuesta diferente. Allí, Daniela Adamini —osteópata, vicepresidenta de la Asociación de Posturología Argentina y educadora visual— presentará su libro ¿Y mis ojos dónde están?, una guía que busca generar conciencia sobre la salud visual desde la infancia.
“El libro arranca con un cuento, pero no es solo un libro para chicos”, explicó Adamini, quien destacó que la obra está pensada tanto para niños como para familias y educadores. “Está escrito en un lenguaje muy claro para chicos, pero sin subestimarlos. Pueden entender todo: el cuento, los juegos, las canciones y los ejercicios”.
La presentación será abierta a todo público, con actividades prácticas, ejercicios en vivo, sorpresas y ejemplares a precio especial.
Daniela Adamini
Daniela Adamini presentará su libro este viernes en la Biblioteca Dr. Joaquín Menéndez.
De una obra de teatro a un libro con propósito
El origen del libro se encuentra en una experiencia previa. “El cuento está basado en la obra de teatro con la que arrancamos este camino de discutir la educación visual”, contó Adamini.
El impacto que generó esa obra en escuelas y familias fue el motor para dar un paso más: “Cuando vimos el efecto que tenía en los chicos y en las familias, decidí transformarlo en un libro”.
Una problemática que preocupa en todo el mundo
El disparador de este proyecto es una realidad cada vez más visible: el aumento de problemas visuales en edades tempranas.
“El libro nace por una preocupación mundial: el avance de la miopía en edad escolar”, advirtió. Y agregó: “No hace falta ir muy lejos, alcanza con pararse en la puerta de una escuela. La cantidad de chicos con lentes y pegados al celular es abrumadora”.
Para la especialista, lo más preocupante es la naturalización de este fenómeno: “La solución no es solo lentes. Gracias a Dios que existen, pero no es lo único que podemos hacer”.
Ver bien también es cuestión de postura
Uno de los ejes centrales del libro —y de su trabajo profesional— es la relación directa entre la visión y la postura, un vínculo que muchas veces pasa desapercibido.
“Los ojos no solo sirven para ver, son fundamentales en el control postural”, explicó Adamini. “Nuestro cerebro recibe información de los pies, la boca, el oído y los ojos. Si los ojos no mandan buena información, el cerebro no puede generar una buena postura”.
En ese sentido, detalló que dolores cervicales, mareos o incluso el vértigo pueden estar relacionados con este sistema: “Cuando el cuello grita, los ojos lloran; y cuando el cuello llora, los ojos gritan”.
Pantallas, malos hábitos y un impacto creciente
El uso excesivo del celular aparece como uno de los grandes factores que agravan esta problemática, tanto en niños como en adultos.
“Esa postura de mirar el celular hacia abajo es terrible”, aseguró. “La cabeza pesa unos seis kilos, pero en esa posición puede llegar a pesar 27. Es como tener un nene colgado del cuello todo el tiempo”.
Además del impacto físico, también remarcó las consecuencias emocionales: “Mirar hacia abajo nos aísla, nos desconecta del entorno. Es una postura que también influye en cómo nos sentimos”.
Hábitos saludables y simples para cuidar la visión
Lejos de plantear soluciones complejas, Adamini propone incorporar pequeños hábitos diarios, al igual que ocurre con la higiene bucal.
“Todos nos lavamos los dientes antes de salir de casa, ¿pero alguien hace ejercicios para relajar los ojos? No, porque no es un hábito todavía”, señaló.
Entre las prácticas recomendadas, destacó el “palming”, un ejercicio sencillo de relajación visual: “Es para relajar los músculos de los ojos y el cerebro, que es el verdadero órgano de la visión”.
Empezar desde chicos… pero nunca es tarde
Si bien la infancia es una etapa clave, Adamini remarca que siempre es posible mejorar.
“Gracias a la neuroplasticidad, nunca es tarde para empezar a cuidar nuestra visión y nuestra postura”, afirmó.
En el caso de los más pequeños, subrayó la importancia del movimiento libre: “Dejar al chico en el piso, que explore, que gatee. No usar andador. Es fundamental para el desarrollo postural”.
Una presentación para ver, aprender y experimentar
La cita de este viernes no será una simple presentación literaria. El público podrá participar activamente, conocer ejercicios prácticos y llevarse herramientas concretas para aplicar en la vida cotidiana.
“Vamos a practicar ejercicios, hablar de la relación entre visión y postura y, sobre todo, pasarla muy bien”, adelantó Adamini.
Una oportunidad para abrir los ojos —literal y metafóricamente— y empezar a mirar la salud desde otro lugar.