La causa judicial por la pelea de jóvenes a la salida de un boliche del fin de semana pasado pasaría al fuero de Responsabilidad Penal Juvenil porque de la instrucción inicial del fiscal Francisco Furnari habrían surgido las participaciones de menores de edad involucrados entre grupos de amigos enfrentados en la madrugada en la Avenida de Mayo.
Lesiones leves en riña es la calificación penal por la que esta última semana avanzó considerablemente la instrucción judicial con análisis de los contenidos de muchos videos particulares filmados con celulares desde distintos ángulos de todas las corridas, empujones y enfrentamientos que se desplazaron desde inmediaciones de Avenida de Mayo entre Azcuénaga y Moreno hacia la cuadra siguiente y terminaron con un golpe certero a un joven cerca de la esquina de Alberti en el Centro de Pergamino.
Lo que va de la instrucción judicial, desarrollada por la secretaria de la Fiscalía 8, Geraldine Casco, tiene identificado a los protagonistas y como fue mutando el conflicto involucrando distintos contendientes que, incluso, se produjeron cambios entre los grupos enfrentados porque los que iniciaron la pelea por una disputa menor no fueron los mismos que terminaron peleando en la otra cuadra a los pocos minutos.
Varios grupos involucrados en la pelea
Todo transcurrió muy rápido y con mucha intensidad se fueron incorporando y saliendo de la pelea, a través de corridas, los distintos grupos de jóvenes enfrentados.
Muchos de los protagonistas tienen 18 o 19 años y la posibilidad que algunos sean de 16, les impide a la Justicia Penal Ordinaria continuar con la instrucción y cumplir con el deber de pasar las actuaciones a menores. Otros de los participantes de la riña callejera tienen más de 20 años de edad; pero la mayoría son muy jóvenes.
Durante esta semana comparecieron ante la secretaria de la UFIyJ 8, Geraldine Casco, los jóvenes que fueron identificados en los videos e incluso a muchos los acompañaron algunos de sus padres a que presten declaración en la causa.
Las personas que declararon en la causa fueron aportando videos y brindaron información sobre su participación en la pelea callejera señalando en las instancias del conflicto en la que quedaron involucrados.
A grandes rasgos, desde la Fiscalía lograron identificar al menos tres grandes momentos de la pelea.
El momento inicial fue en la vía pública cuando los jóvenes estaban afuera del boliche tras la finalización de la actividad apagado de música, encendidos de luces y cierre de puertas.
En la vereda o en la calle y a pocos metros del local de esparcimiento nocturno se produjo una discusión que enfrentó a dos grupos. Hubo forcejeos e invitaciones a pelear entre amigos de un lado contra otros muchachos.
El fragor de la pelea misma produjo corridas hacia Avenida de Mayo y Moreno, donde el mismo desplazamiento masivo hizo que cambiaran los protagonistas y los grupos de amigos que se enfrentaban a otros.
El segundo momento se produce sobre la vereda norte de Avenida de Mayo casi Moreno, por donde funciona un multishop. Ahí ocurrieron escaramuzas y peleas donde se fueron sumando nuevos contendientes en grupos que iban entrando y saliendo a la corrida con enfrentamientos de mucha intensidad que iban adhiriendo y sacando gente del conflicto.
Los desplazamientos de grupos enfrentados se fueron dispersando y yacía un conflicto que nadie sabía por cual motivo era; pero todos parecían querer ser protagonistas entrando a las zonas de conflictos con patadas o golpes de puños arrojados hacia algún rival que era de otra barra de amigos distinta a la propia.
Así todo, el nivel y la violencia de conflicto parecía ir mermando y todos se estaban juntando entre grupos de amigos para estar unidos y retirarse una vez finalizado.
El video que mayores viralizaciones tuvo en grupos de Whatsapp y de redes sociales fue el del golpe de puño que le dieron a un joven que estaba de remera blanca. Según lograron reconstruir, este muchacho previamente y en otro punto de la corrida ya había sido agredido por un numeroso grupo de jóvenes.
En cuestión de segundos este muchacho se pone de espalda a un auto y a pocos metros otro joven se le para de manos como invitando a que se ponga en forma defensiva para una pelea. La víctima no alcanzó a realizar la postura defensiva de boxeo que un joven de remera negra que vino de atrás le aplicó un golpe de puño en el rostro que lo dejó desvanecido.
Los gritos eufóricos por la gravedad de la consecuencia del impacto alertó a todos los improvisados contendientes y se fueron dispersando del lugar.
El muchacho quedó en el piso y poco a poco fue recobrando la lucidez y sus amigos lo llevaron a un local de ventas de panchos ubicado en las cercanías de Alberti y Moreno. Tal como lo declaró, el joven agredido no sabe como llegó a la “panchería”, donde si recuerda haber estado unos minutos; pero no recuerda cómo llegó a su casa instantes después. Fue su madre quien lo vio en mal estado y lo llevó al Hospital.
En el centro de salud le dieron el alta recién el martes y pudo estar en condiciones de brindar su testimonio recién el jueves a la mañana en el octavo piso de la Fiscalía ante la funcionaria judicial Casco.
Es la verdadera víctima de todo el incidente porque no provocó peleas ni se lo vio con ánimo de pleito en toda la situación.
Los padres de los jóvenes que los acompañaron a la Fiscalía a declarar y a la Policía a realizar las denuncias.
Incluso, denunciaron un incidente posterior a varias cuadras de distancia, en inmediaciones de avenida Rocha y Florida, donde a un joven lo intentaron agredir y perdió una zapatilla y el teléfono celular en una corrida. Ese incidente parecería estar vinculado al caso pero no habría nexos directos entre ambos episodios.