En la ciudad de San Pedro, la madrugada del domingo, el tiempo pareció detenerse. Sin prejuicios, cientos de personas se entregaron a una experiencia cargada de recuerdos, reviviendo la esencia de los primeros años de los 90 en una noche que combinó música, emoción y reencuentros.
El regreso de Ibiza Disco en su lugar histórico
Ibiza Disco volvió con fuerza y en el mismo sitio donde todo comenzó el 28 de julio de 1990: el emblemático local de Pellegrini al 400, heredero de la mítica Tempus y luego reconvertido en Nexo. Esta vez, el regreso se dio bajo un formato de fiestas temáticas, apostando a revivir épocas que marcaron a toda una generación.
Aunque se sintieron las ausencias de Quique y Sergio Szuchman, impulsores clave del proyecto original, la organización estuvo a cargo de Mirko junto a Gustavo Laurino y Hugo Avalos. En tanto, Gustavo Palmer volvió a destacarse como uno de los grandes protagonistas de la noche.
Música, recuerdos y figuras icónicas de los 90
Durante la presentación previa, Palmer se mostró emocionado al recordar a quienes ya no están y al repasar la magnitud que tuvo Ibiza en su historia personal y en la noche argentina. Por ese escenario pasaron figuras como Marcelo Tinelli, Mario Pergolini y Sergio Goicochea, además de bandas emblemáticas como Los Rodríguez, Los Pericos y Los Ratones Paranoicos.
La velada comenzó cerca de las 22 con una recepción que invitó al reencuentro. Berenice Gómez Manzur abrió el escenario con un repertorio que combinó rock nacional e internacional, preparando el clima para lo que vendría después.
Dj’s históricos y una pista que volvió a latir
Pasada la medianoche, la clásica frase “Te come la cabeza…” de Pablo Quiroga marcó el inicio del set de Mauricio Nadal, uno de los DJ más influyentes de aquella época. A su lado, regresó Gonzalo Becco, histórico residente de Ku Pinamar, quien volvía a Ibiza tras 35 años.
El cierre musical estuvo acompañado por Javier Teruggi y la energía en la pista se mantuvo intacta hasta la aparición de El Símbolo, que terminó de encender a un público entregado por completo. Mientras ya se anunciaban nuevas ediciones, quedó claro que Ibiza no solo volvió, sino que logró demostrar que la nostalgia noventosa sigue más viva que nunca.