En un fallo dictado mediante juicio abreviado condenaron a Mariano Emanuel Agustín Escobar a tres años de prisión de ejecución condicional tras hallarlo culpable de una serie de graves delitos que incluyeron el asalto a mano armada a una conocida, violentas agresiones contra sus propios padres motivadas por su adicción a las drogas, y una fuga de la Comisaría Tercera.
La sentencia fue dictada por el juez Guillermo Burrone, titular del Tribunal en lo Criminal Nº 1 del Departamento Judicial Pergamino.
Los hechos que derivaron en esta condena demuestran una profunda conflictividad familiar causada por el consumo problemático de sustancias en el que estaba inmerso el joven condenado.
El calvario de los padres
Los episodios de violencia intrafamiliar quedaron probados en la causa. El 4 de octubre de 2025, Escobar se presentó de madrugada en la casa de sus padres exigiendo dinero. Ante la negativa, comenzó a destrozar objetos con un fierro y, empuñando un cuchillo, los amenazó diciéndoles: "los voy a matar a los dos, voy a prender fuego todo y me voy".
Semanas después, el 1 de noviembre, el joven volvió a exigirles plata a sus padres para comprar drogas y terminó golpeando a su padre con los puños mientras profería nuevas amenazas de incendiar la vivienda. Su nivel de descontrol fue tal que el 14 de noviembre, violando una prohibición de acercamiento judicial, irrumpió nuevamente en la casa, destrozó una mesa, atacó a piedrazos a un patrullero policial que llegó al lugar y terminó huyendo a caballo.
Asalto armado a una vecina
Ese mismo 14 de noviembre de 2025, también de madrugada, Escobar protagonizó otro violento asalto. Pateó la puerta e ingresó a la vivienda de una conocida de su barrio, Soledad Beatriz Ávila, apuntándole con una escopeta. Desesperada, y con su hijo menor en brazos, la víctima le suplicó: "Mariano no vas a tirar que tengo los nenes".
El delincuente huyó con dos teléfonos celulares y una billetera con documentación de toda la familia de la víctima. Sin embargo, en su escape fue interceptado por otra vecina del barrio, Aldana Velázquez, quien heroicamente forcejeó con él, lo hizo trastabillar y logró que se le cayera uno de los celulares robados antes de que pudiera continuar su huida.
Fuga de película y resolución judicial
El derrotero delictivo de Escobar sumó un capítulo más cuando, encontrándose detenido formalmente en la Comisaría 3° de Pergamino el 24 de noviembre de 2025, logró evadirse junto a otros dos presos tras realizar un hueco en la malla metálica del techo del patio y escapar a través de los tapiales vecinos.
Pese a la multiplicidad de delitos comprobados —que incluyen Robo agravado por uso de arma, Amenazas agravadas, Daño, Desobediencia, Lesiones leves agravadas y Evasión—, el Juez consideró como único atenuante la falta de antecedentes penales condenatorios previos del acusado.
Por este motivo, y tras el acuerdo de juicio abreviado entre la fiscalía y la defensa, se le impuso una pena de tres años de prisión en suspenso, ordenando su inmediata libertad desde su lugar de detención. Para mantener este beneficio y no volver a la cárcel, Escobar deberá cumplir estrictas reglas de conducta por el término de dos años; entre ellas, someterse al control del Patronato de Liberados y abstenerse totalmente del consumo de estupefacientes y bebidas alcohólicas.