El asueto otorgado por el Departamento Ejecutivo municipal generó este viernes serias dificultades en la atención sanitaria en San Pedro, al limitar el funcionamiento del Hospital local únicamente a la Guardia. La situación se agravó por una disposición similar adoptada por Coopser, que afectó la actividad del sanatorio privado de la ciudad.
Asueto municipal y atención reducida en el Hospital de San Pedro
Durante la jornada, numerosos vecinos que acudieron al Hospital por emergencias, consultas médicas o tratamientos prolongados se encontraron con áreas cerradas, como la administración, los consultorios externos y la farmacia. La falta de información previa sobre el alcance del asueto provocó confusión y malestar entre los pacientes, muchos de los cuales desconocían la disposición oficial.
La Guardia debió absorber la demanda general, atendiendo no solo urgencias sino también consultas que no podían resolverse en otros sectores, lo que derivó en largas esperas y momentos de tensión en la sala de atención.
Coopser también limitó servicios y profundizó la crisis sanitaria
La situación se vio agravada por una medida similar adoptada por Coopser para el personal del sanatorio de la calle San Martín. La coincidencia de ambas decisiones dejó prácticamente sin funcionamiento a los dos principales centros de salud de la ciudad, generando un impacto directo en la población que requiere atención médica inmediata o continua.
El movilero de Sin Galera & La Opinión, Rodolfo Sosa, recorrió el Hospital y recogió testimonios de vecinos que se retiraban con quejas por la falta de servicios básicos durante el asueto.
Quejas de pacientes y medicamentos inaccesibles
Entre los testimonios, Silvia, una jubilada, relató que concurrió para retirar medicación de salud mental para su hijo y se encontró con la farmacia cerrada. “Voy a tener que comprarla yo y pedirla fiada. Son medicamentos caros y no se puede interrumpir el tratamiento”, explicó, detallando que una de las drogas cuesta alrededor de 100 mil pesos y otra 70 mil pesos por caja.
Otro caso fue el de una mujer que decidió retirar voluntariamente a su hija internada por una quemadura en una pierna, atribuyendo la falta de atención adecuada a la reducción de actividades por el asueto. La situación volvió a exponer las debilidades del sistema de salud local, especialmente para quienes no cuentan con obra social, en un contexto de creciente demanda y costos cada vez más elevados para el municipio.