San Pedro enfrenta una fuerte polémica tras confirmarse la tala masiva de árboles en el predio de Pesca y Casting, un espacio emblemático que durante décadas fue punto de encuentro para pescadores y familias. La noticia, que generó indignación en redes sociales y organizaciones ambientalistas, plantea un interrogante central: ¿hubo autorización legal para esta intervención?
El operativo se concretó este sábado y dejó imágenes impactantes: montañas de troncos talados, ramas apiladas y restos calcinados. El paisaje natural que caracterizaba al predio desapareció por completo.
Un litigio judicial que cambió la historia del predio
El terreno, ubicado en una zona estratégica junto al río, estuvo envuelto en un prolongado conflicto judicial que concluyó recientemente con la transferencia de la posesión al Consorcio de Gestión del Puerto San Pedro. Desde entonces, las autoridades portuarias impulsaron un plan para integrar el predio a las actividades del puerto, con el objetivo de atraer nuevas inversiones y potenciar el desarrollo económico local.
Sin embargo, el método utilizado para “limpiar” el terreno encendió todas las alarmas. La tala indiscriminada y la quema posterior podrían constituir una infracción a la normativa ambiental vigente, que exige la presentación previa de un estudio de impacto ambiental y la autorización del Ministerio de Ambiente de la Provincia de Buenos Aires.
Vecinos y ambientalistas hablan de “ecocidio”
La reacción social no tardó en llegar. Vecinos, periodistas y referentes ambientales denunciaron que se trata de un ecocidio, ya que el predio funcionaba como pulmón verde y albergaba una importante biodiversidad.
La periodista Agustina García describió la escena como “impactante”, mientras que Lili Berardi habló de “contenido sensible”, señalando que “no queda nada del paisaje original”.
Las críticas se multiplicaron en redes sociales, donde usuarios exigieron explicaciones sobre quién autorizó la tala y qué proyectos se desarrollarán en el lugar.
¿Hubo autorización para la tala?
Hasta el momento, no hay confirmación oficial sobre si el Consorcio presentó la documentación exigida por ley. La quema de los árboles talados agrega otro punto de controversia, ya que estas prácticas están reguladas y requieren permisos especiales para evitar riesgos ambientales.
Especialistas advierten que la falta de un procedimiento adecuado podría derivar en sanciones y acciones judiciales, especialmente si se comprueba que no hubo intervención del Ministerio de Ambiente.
Un cambio irreversible para la biodiversidad local
El impacto ambiental es incalculable. La pérdida de árboles afecta la fauna autóctona, la calidad del aire y el equilibrio ecológico del sector costero. Además, la eliminación del arbolado significa la desaparición de un espacio recreativo tradicional para los sampedrinos.
Hace apenas dos meses, por orden judicial, el predio había sido desalojado. Desde entonces, se preveía un destino vinculado a la expansión portuaria, pero nadie imaginaba que el proceso comenzaría con la arrasadora tala de toda la arboleda.