Dolor en Pergamino por el fallecimiento de Susana Cuesta, docente y fundadora del Banco de Medicamentos
La comunidad de Pergamino despide a Susana Cuesta, referente educativa del Colegio Normal e impulsora solidaria del Banco de Medicamentos.
4 de abril de 2026 - 14:38
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El Concejo Deliberante de Pergamino reconoció su labor como creadora del Banco de Medicamentos de Red Solidaria.
LA OPINION
La comunidad de Pergamino atraviesa horas de profundo pesar por el fallecimiento de Susana Cuesta, histórica docente del Colegio Normal Superior Joaquín V. González y una de las creadoras del Banco de Medicamentos de Red Solidaria, iniciativa solidaria que desde hace más de dos décadas brinda asistencia gratuita a vecinos de la ciudad.
La noticia se conoció este viernes y generó numerosas expresiones de afecto en distintos ámbitos de la ciudad, especialmente entre quienes compartieron con ella décadas de trabajo en educación y compromiso comunitario. Martha Susana Cuesta, viuda de Sprovieri, falleció a los 87 años dejando una huella profunda en varias generaciones de pergaminenses formadas en aulas donde ejerció con vocación y dedicación.
Directora de la Escuela Normal
Durante años fue una figura reconocida dentro de la Unidad Académica del Colegio Normal de Pergamino, donde integró el equipo directivo de la escuela primaria y desarrolló una extensa trayectoria pedagógica. Su nombre quedó asociado a una forma de enseñar marcada por la cercanía, el acompañamiento y el compromiso con la formación humana de los alumnos.
Pero su legado trascendió el ámbito educativo. Su participación en la construcción de redes solidarias en Pergamino la convirtió también en una referencia del voluntariado social, especialmente a partir de la creación del Banco de Medicamentos, proyecto que impulsó junto a Aurora Yapur a comienzos de la década de 2000.
Banco de medicamentos
La iniciativa nació en un contexto de emergencia sanitaria, cuando en el Hospital San José de Pergamino se detectaba una fuerte carencia de medicamentos esenciales para pacientes sin cobertura o con dificultades económicas. Frente a esa realidad, ambas promovieron una convocatoria pública a través de medios locales y organizaron una asamblea abierta en el recinto del Concejo Deliberante.
Aquella respuesta comunitaria derivó en un sistema solidario pionero: la recepción, clasificación y redistribución de medicamentos en condiciones aptas para ser reutilizados bajo control farmacéutico. Con el respaldo del Colegio de Farmacéuticos de la Provincia de Buenos Aires, el proyecto fue consolidándose hasta convertirse en un modelo reconocido incluso fuera de Pergamino.
Con el paso del tiempo, el Banco de Medicamentos se transformó en una herramienta clave para cientos de familias que cada semana acceden a tratamientos médicos sin costo. Actualmente funciona en la sede del Italclub y sostiene una demanda creciente gracias al trabajo de voluntarios, farmacéuticos y donantes.
En mayo de 2022, el Honorable Concejo Deliberante de Pergamino declaró de interés municipal la labor del Banco de Medicamentos al cumplirse dos décadas de actividad ininterrumpida. En esa sesión se distinguió especialmente a Susana Cuesta y Aurora Yapur como fundadoras del proyecto.
En aquella oportunidad, el coordinador Jorge Abal había destacado públicamente el papel de ambas impulsoras y valoró que la ciudad reconociera una tarea sostenida durante tantos años. También recordó que aquella idea surgió a partir de una necesidad concreta del hospital público y que se sostuvo gracias a una cultura solidaria muy arraigada en Pergamino.
Además del reconocimiento institucional, Susana Cuesta conservó siempre el afecto cotidiano de quienes acudían al Banco de Medicamentos o habían compartido con ella experiencias educativas. Su figura era habitual en actividades solidarias y encuentros vinculados a la salud comunitaria.
Su fallecimiento deja un vacío importante en dos espacios centrales de la vida pergaminense: la educación pública y el trabajo social voluntario. La despedida de familiares, amigos, exalumnos y compañeros refleja el alcance de una trayectoria marcada por la entrega silenciosa y constante.
Le sobreviven sus hijas Mariana, Luciana y Juliana Sprovieri; sus nietos Catalina, Renata, Juan, Mateo, Facundo, Paulo, Mina y Ciro; su hermana Ana María Cuesta y sobrinos.