La Municipalidad de Pergamino vuelve a poner foco en los contenedores de residuos. Días atrás, una situación volvió a poner en evidencia esta problemática cuando personal del servicio de recolección encontró un contenedor de basura con importantes cantidades de escombros y materiales provenientes de una obra.
Desde la Municipalidad de Pergamino explicaron que los contenedores verdes están diseñados exclusivamente para residuos domiciliarios comunes y no para soportar el peso ni las características de materiales como ladrillos, cemento, tierra, cerámicos o restos de demolición. Cuando estos elementos son arrojados incorrectamente, aumentan considerablemente las posibilidades de roturas, lo que deriva en costos de reparación o reemplazo que terminan afectando a toda la comunidad.
Además del riesgo de daño, estas situaciones generan demoras en el recorrido diario del servicio, ya que los recolectores deben detenerse más tiempo del previsto para resolver el inconveniente. Esto impacta directamente en la eficiencia del sistema y puede ocasionar retrasos en otros sectores de la ciudad.
Comunicarse al 147
Las autoridades recordaron que Pergamino cuenta con un servicio gratuito de retiro de residuos voluminosos y restos de construcción, destinado justamente a evitar este tipo de inconvenientes. Los vecinos que necesiten descartar este tipo de materiales pueden solicitar el servicio comunicándose al 147, donde se coordina el retiro correspondiente sin costo.
El correcto uso de los contenedores no solo permite mantener el orden y la limpieza urbana, sino también prolongar la vida útil del equipamiento público y garantizar un servicio más eficiente para todos los barrios.
La responsabilidad de cuidar los contenedores de residuos
Desde el Municipio insistieron en la importancia del compromiso ciudadano para cuidar los espacios comunes y respetar las normas de disposición de residuos. “Cuidar los contenedores es cuidar la ciudad”, remarcaron, apelando a la responsabilidad colectiva para evitar prácticas que terminan perjudicando a todos los vecinos.
La colaboración de cada frentista resulta clave para sostener un sistema de recolección ordenado y seguro, contribuyendo así a una ciudad más limpia, funcional y sustentable.