El conflicto entre el Ejecutivo municipal de San Pedro y el Sindicato de Trabajadores Municipales escaló tras la intimación enviada por el intendente Cecilio Salazar, que exige la entrega de la sede del gremio en la calle Rivadavia. La organización sindical rechazó la acción y anticipó que recurrirá a la justicia para proteger su histórica propiedad.
Intimación oficial y fundamentos del Municipio
El pedido de desalojo se formalizó mediante una notificación legal, en la que el gobierno local fundamenta la medida en "interés público". Según la administración, el edificio forma parte del patrimonio municipal y se requiere su disponibilidad para fines institucionales, otorgando un plazo determinado para la entrega de las llaves.
Rechazo del Sindicato y defensa de la sede histórica
El secretario general del STM, Juan Cruz "Mono" Acosta, calificó la intimación como un intento de apropiación. El gremio ocupa la sede desde hace más de cinco décadas y sostiene que el inmueble pertenece históricamente a los trabajadores municipales, reafirmando que no planea desocupar el lugar sin antes agotar todas las instancias legales.
Conflicto político y perspectivas judiciales
La disputa se enmarca en un contexto de tensiones entre el Sindicato y el Ejecutivo local, marcado por reclamos salariales y denuncias de retención de fondos. El gremio anunció que resistirá la medida por vía judicial, mientras la incertidumbre sobre la operatividad del sindicato y la relación futura con el gobierno de Salazar continúa generando polémica en San Pedro.