Una resolución judicial dispuso un tratamiento integral a un adolescente con una problemática de consumo de sustancias estupefacientes que lo llevan a cometer delitos contra la propiedad que en la última semana lo llevaron a cometer cuatro delitos acreditados por la Fiscalía Juvenil.
La Justicia de Garantías del Joven resolvió este viernes extender por una semana la detención del adolescente arrestado días atrás tras una seguidilla delictiva que incluyó tres robos en comercios cerrados durante la noche y un episodio de encubrimiento por circular en una motocicleta con pedido de secuestro. La medida fue dispuesta por el juez subrogante Julio Caturla, en el marco de la audiencia de prisión preventiva llevada a cabo en horas de la mañana.
Según se informó, el fiscal del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil, Horacio Oldani, presentó los elementos reunidos hasta el momento y logró acreditar, en esta etapa procesal, la participación del menor en los cuatro hechos investigados. Durante la audiencia, ninguna de las partes cuestionó la existencia de los episodios ni la vinculación del joven, por lo que los mismos quedaron “preacreditados” a los efectos de resolver su situación cautelar.
Delitos no graves, pero un patrón de riesgo
Si bien los hechos atribuidos —robos simples y encubrimiento— no se encuentran entre los delitos más graves del Código Penal, el juez evaluó otros factores de riesgo. Entre ellos, el consumo problemático de sustancias que atraviesa el adolescente, situación que, según el Ministerio Público, aparece directamente relacionada con la reiteración delictiva.
Fuentes judiciales señalaron que el joven presenta “un compromiso evidente con el consumo”, lo que incrementa el peligro de que vuelva a delinquir si recupera la libertad sin un abordaje adecuado.
Una semana para definir un dispositivo de tratamiento
Frente a ese escenario, el magistrado dispuso extender la detención por siete días con un objetivo concreto: permitir que los organismos especializados gestionen un espacio de alojamiento terapéutico o un centro de rehabilitación por consumo de drogas donde el adolescente pueda ser derivado. La privación de libertad no se prorrogó por el riesgo procesal, sino para evitar que regrese al mismo contexto que favorece su reincidencia y garantizar un tratamiento adecuado.
Mientras tanto, las investigaciones penales por los cuatro delitos continúan su curso en el Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil.