Este viernes 6 de febrero se cumple un año de la desaparición de Héctor Gastón Artigau, el joven pergaminense visto por última vez en Nueva Zelanda. En este aniversario, su madre, Adriana Calomarde, expresó públicamente su profundo agradecimiento a la comunidad de Pergamino por el apoyo económico y emocional recibido durante los operativos de búsqueda.
A un año de aquel viaje cargado de esperanza y angustia, el dolor sigue intacto, pero también la gratitud. Adriana Calomarde, mamá de Héctor Gastón Artigau, hizo llegar un mensaje al Diario LA OPINION para agradecer a vecinos, instituciones y personas anónimas de Pergamino que colaboraron con donaciones, mensajes de aliento y gestos solidarios cuando la familia debió trasladarse a Nueva Zelanda para acompañar las tareas de búsqueda.
Gracias a ese respaldo comunitario, Adriana y el tío del joven, Carlos Calomarde, pudieron viajar hasta el país de Oceanía y permanecer allí durante los operativos desplegados en el Parque Nacional Mount Aspiring, con la esperanza de hallar a Héctor, incluso sin vida. Lamentablemente, los resultados nunca llegaron y los restos del joven no pudieron ser localizados.
Héctor Gastón Artigau tenía 21 años y había viajado a Nueva Zelanda con una visa de Working Holiday, desempeñándose en tareas vinculadas al sector agrícola. El 6 de febrero de 2025 desapareció mientras realizaba una excursión en la zona del Glaciar Rob Roy, dentro del Parque Nacional Mount Aspiring, uno de los entornos naturales más agrestes del país.
Según informaron las autoridades neozelandesas, el joven fue visto por última vez cerca de un río, a unos 600 metros del mirador superior del glaciar. Durante los intensos rastrillajes realizados por equipos especializados de rescate, se hallaron su mochila y una zapatilla, elementos que confirmaron su presencia en el lugar, pero no permitieron reconstruir con precisión qué ocurrió.
El 17 de febrero de 2025, la Policía de Nueva Zelanda dio por finalizada la búsqueda operativa, comunicando a la familia que, por las complejas condiciones del terreno, el clima y el tiempo transcurrido, no existían posibilidades de encontrarlo con vida. Aun así, meses después, en octubre, se realizó un nuevo operativo de rastrillaje aprovechando mejores condiciones climáticas, aunque tampoco arrojó resultados positivos.
Hoy, a un año de la desaparición de Héctor Artigau, su madre continúa agradeciendo el acompañamiento recibido y el abrazo colectivo de una ciudad que no fue indiferente ante la tragedia. La causa permanece abierta en el recuerdo, sostenida por la memoria, la solidaridad y el afecto de toda una comunidad que sigue acompañando a la familia.