El juicio oral a Thiago Carrizo, acusado de tres episodios delictivos distintos —entre ellos un robo calificado por el uso de arma blanca y agravado por la participación de un menor—, llegó a su instancia final en el Tribunal Oral Criminal N° 1 de Pergamino, que definirá la próxima semana el veredicto.
Juicio oral
El juicio a Thiago Carrizo, desarrollado en el Tribunal Oral en lo Criminal N° 1 de Pergamino, tuvo como eje la unificación de tres causas penales en las que se lo acusa de distintos hechos ocurridos en distintos momentos del último año, y por los cuales el Ministerio Público Fiscal pidió una condena efectiva.
En el primero de los episodios, ocurrido en el barrio Güemes, el joven está imputado del delito de robo calificado por el uso de arma blanca agravado por la participación de un menor de edad. Según la acusación, Carrizo habría abordado junto con un adolescente a un joven que circulaba por la zona, lo amenazaron con un cuchillo y le sustrajeron sus pertenencias antes de huir.
La víctima realizó la denuncia poco después y permitió identificar al sospechoso a partir de las descripciones aportadas y de los registros de cámaras de seguridad. Ese caso fue el que dio origen a la primera imputación con la que Carrizo llegó al debate oral.
El segundo hecho por el cual fue llevado a juicio se vincula con un intento de robo de cables en una vivienda. Según la investigación, Carrizo habría intentado apoderarse del tendido de cobre de una propiedad cuando fue advertido por los vecinos y posteriormente perseguido por el personal del Comando de Patrulla. En el intento de escapar, irrumpió en el interior de una casa para esconderse, lo que derivó en una imputación más grave: robo en grado de tentativa agravado por efracción y violación de domicilio.
El tercer episodio incorporado al juicio corresponde al delito de amenazas agravadas, hecho que habría protagonizado en el marco de un conflicto con otro vecino. De acuerdo con la denuncia, el acusado habría proferido amenazas con una actitud intimidante que generó temor en la víctima, lo que derivó en una nueva causa penal que finalmente fue acumulada a las anteriores.
Durante el desarrollo del debate oral, la fiscalía reconstruyó cada uno de los hechos a partir de los testimonios de las víctimas, los informes policiales y las pericias incorporadas por lectura. El representante del Ministerio Público consideró acreditadas las conductas imputadas y solicitó una condena efectiva, subrayando la reiteración de los hechos y la gravedad de las circunstancias.
Por su parte, la defensa de Carrizo planteó que no se acreditó con la solidez necesaria la autoría en algunos de los hechos y pidió la absolución parcial, o en su defecto, la imposición de una pena mínima que contemple la juventud del acusado y su situación de vulnerabilidad social.
El debate se desarrolló en el marco de las audiencias del Tribunal Oral en lo Criminal N° 1, integrado por los jueces Guillermo Burrone, Marcela Santoro e Ignacio Uthurry, quienes escucharon los alegatos finales de las partes y dejaron el expediente en condiciones de dictar sentencia en los próximos días.
El proceso despertó interés por la reiteración de los hechos atribuidos al joven, todos cometidos en un breve lapso y con una modalidad violenta, pero también por la circunstancia de que en uno de los delitos intervino un menor de edad, lo que motivó la apertura de un expediente paralelo en el Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil.
El fallo se conocerá el 28 de noviembre, una vez que el tribunal delibere sobre la prueba reunida y las responsabilidades penales que se desprenden de cada uno de los hechos. Hasta entonces, Carrizo permanece detenido con prisión preventiva en la Unidad Penal N° 49 de Junín.