El Municipio decidió asumir la gestión integral de la Nueva Terminal de Ómnibus de San Pedro luego de meses de reclamos por deficiencias en el servicio. La medida se formalizó este miércoles, tras la firma de un convenio con los propietarios del inmueble, y comenzará a regir a partir del 15 de enero próximo.
El acuerdo firmado tras los reclamos de los usuarios
La determinación del Gobierno local se produjo luego de intimaciones formales al grupo empresario de capitales chinos que tenía a su cargo la concesión. Las quejas de vecinos y turistas por el estado general de las instalaciones y la prestación de los servicios se habían vuelto recurrentes, lo que motivó la intervención municipal.
Finalmente, ambas partes acordaron un comodato por un período de dos años, con posibilidad de prórroga por otros dos, mediante el cual el Estado municipal asumirá la responsabilidad de garantizar las condiciones mínimas de funcionamiento de la terminal, considerada un punto clave para la conectividad de la ciudad.
Un convenio cuyos detalles aún no fueron difundidos
Si bien el acuerdo ya fue firmado, todavía no se conocen públicamente los términos específicos del convenio. Desde el Ejecutivo municipal se anticipó que en los próximos días se realizará una comunicación oficial para informar a la población sobre el alcance de la decisión y las condiciones bajo las cuales el Municipio operará la terminal.
La gestión directa apunta a asegurar servicios básicos, mantenimiento adecuado y una atención acorde tanto para los sampedrinos como para quienes visitan la ciudad, en un contexto de creciente demanda de transporte interurbano.
La historia reciente de la Nueva Terminal de Ómnibus
La Nueva Terminal fue inaugurada en marzo de 2023, con la presencia de autoridades nacionales, entre ellas el entonces ministro de Transporte, Diego Giuliano. Previamente, el Concejo Deliberante había autorizado a la empresa San Pedro Farm S.A. a explotar el servicio en el edificio propio ubicado en la intersección de 11 de Septiembre y Lucio Mansilla.
Sin embargo, apenas seis meses después de la apertura, los concejales comenzaron a exigir al Ejecutivo municipal que hiciera cumplir los términos de la concesión y la normativa vigente, ante los primeros reclamos de los usuarios. Esos cuestionamientos se intensificaron con el paso del tiempo y derivaron en la decisión final de que el Municipio tome el control de la terminal.