viernes 27 de febrero de 2026

Aires acondicionados en pausa: en Pergamino la crisis enfría las compras pero calienta las reparaciones

La instalación de equipos nuevos cayó un 30% en Pergamino, mientras se disparan reparaciones y mantenimiento con personal calificado pensando en el verano.

7 de diciembre de 2025 - 07:07

En los últimos días, y a raíz del aumento de las temperaturas, en Pergamino se volvió a registrar un movimiento importante en el mercado de instalación, reparación y mantenimiento de los aires acondicionados, una tendencia típica de la temporada estival pero que este año muestra particularidades marcadas por la economía y por el comportamiento del clima.

A medida que se acerca el período de mayor calor, los técnicos del rubro trabajan con una demanda sostenida, aunque con un cambio muy significativo en el tipo de consultas: se instalan menos equipos nuevos y se reparan muchos más aparatos que ya estaban en uso. Este desplazamiento en las decisiones de los consumidores está directamente relacionado con los costos elevados de los equipos, con el impacto de la inflación y con un verano que comenzó más moderado que en temporadas anteriores, lo que retrasó durante varias semanas la presión habitual de las demandas.

Instalaciones nuevas en Pergamino

En lo que respecta a la instalación de unidades nuevas, el mercado local mantiene precios que se ubican entre 240.000 y 260.000 pesos para colocar un equipo estándar de entre 3.000 y 3.500 frigorías, valor que incluye materiales y mano de obra. Aunque este rango no ha tenido variaciones abruptas en los últimos meses, representa una suba que del 10 por ciento en comparación con la temporada pasada. La mano de obra por sí sola cotiza actualmente entre 100.000 y 150.000 pesos, dependiendo de la complejidad de cada caso, ya sea por la distancia entre las unidades, por la necesidad de perforaciones adicionales o por la instalación de canaletas y adecuaciones eléctricas que permitan un funcionamiento seguro.

Asimismo, los técnicos matriculados de la ciudad coinciden en un diagnóstico común: desde diciembre de 2024 hasta la actualidad, la cantidad de nuevas instalaciones se mantuvo; las causas principales se vinculan a la pérdida del poder adquisitivo de las familias y el incremento del valor de los equipos, pero también a un factor climático que este año demoró la llegada del calor extremo en esta zona del país. Según explicó a LA OPINION, un profesional matriculado como Mariano Aranibe, durante buena parte de noviembre y diciembre muchos vecinos se limitaron a realizar consultas sin concretar la compra de un equipo, inclinándose en cambio por reparar o mejorar el rendimiento del aparato que ya tenían instalado. Pero también confió en que “hay personas que optaron por un aire acondicionado portátil, que no necesita ninguna intervención adicional”, le contó Aranibe a este medio.

A sacar cuentas frente al calor

Los precios de los equipos, sin dudas, son un condicionante decisivo. Un modelo estándar de 3.000 frigorías, sin tecnología Inverter, se ofrece actualmente entre 600.000 y 850.000 pesos, según marca y disponibilidad. Los equipos con tecnología Inverter, considerados más eficientes por su consumo reducido, parten de valores que comienzan en los 850.000 pesos y pueden superar ampliamente esta cifra en modelos de gama superior. En el segmento de mayor capacidad, como los modelos de 9.000 frigorías, el costo puede oscilar entre dos y tres millones de pesos, una diferencia que refleja la presión del dólar, la variación en los costos de importación y las fluctuaciones del stock disponible.

El valor de los materiales también juega un rol determinante, ya que en muchos casos están incluidos en el precio final, pero no siempre. Un kit básico contempla tres metros de caño de cobre con aislante ignífugo, una manguera de desagüe, cableado eléctrico y las ménsulas para fijar el equipo. Si la instalación requiere un toma exclusivo, una línea eléctrica independiente o una puesta a tierra —algo frecuente en equipos Inverter—, el costo final se incrementa. Según los instaladores locales, los materiales pueden costar entre 80.000 y 110.000 pesos, con variaciones que dependen del lugar de montaje y de las características específicas de la vivienda.

Durante los primeros meses del año, se registraron aumentos medidos, especialmente en el cobre y en los gases refrigerantes, aunque después de marzo los precios retrocedieron y lograron estabilizarse gracias a una mayor disponibilidad por la flexibilización de las importaciones. Este escenario permitió que los valores de la mano de obra no tuvieran subas bruscas en la segunda mitad del año.

Vargas constantes de equipos ante la llegada del verano.

Más mano de obras y servicio

Este comportamiento del mercado derivó en una consecuencia clara: mientras se instalan menos equipos nuevos, aumenta de manera sostenida la demanda de servicios de mantenimiento y reparación. Los profesionales del sector afirman que este año muchas familias priorizan extender la vida útil de sus aires acondicionados antes que reemplazarlos. Un servicio de limpieza profunda puede mejorar el rendimiento de un equipo hasta en un 70 por ciento, ya que cuando la unidad acumula suciedad consume hasta el doble de energía. La limpieza interna y externa, con uso de hidrolavadora y detergentes especiales, puede marcar la diferencia en el funcionamiento diario, especialmente en equipos que llevan meses o incluso años sin mantenimiento.

Para este tipo de intervenciones, los valores también se han actualizado. La limpieza únicamente de la unidad interior ronda los 70.000 pesos, mientras que la limpieza completa de ambas unidades se ubica en torno a los 90.000 pesos. El mantenimiento más complejo, que implica desinstalar y reinstalar la unidad condensadora y la evaporadora, asciende a unos 120.000 pesos. La detección de fugas y la recarga del gas refrigerante demandan entre 90.000 y 140.000 pesos, según el tipo de gas y la complejidad del trabajo. Los capacitores de la unidad exterior, otro componente que suele fallar con frecuencia, tienen un costo adicional que varía entre 40.000 y 50.000 pesos. En casos más delicados, como las fugas internas dentro del radiador, la reparación exige desinstalar el equipo, lo que incrementa la mano de obra y prolonga el tiempo de trabajo.

Comprar el equipo adecuado

A pesar de los elevados precios de los equipos nuevos, los modelos Inverter siguen siendo la opción más recomendada para quienes desean reducir el consumo eléctrico. Este tipo de tecnología evita que el compresor se apague y encienda constantemente, ya que regula su velocidad para mantener la temperatura ambiente con un consumo inicial de unos cinco amperios que puede descender a valores cercanos a 1,5 amperios, semejantes a los de una heladera. Sin embargo, la contracara de este ahorro está en la sensibilidad de las placas electrónicas, que pueden dañarse ante fluctuaciones de tensión y cuyo reemplazo implica un gasto considerable.

El panorama actual del mercado de aires acondicionados en Pergamino deja en evidencia un comportamiento mixto, donde la compra de equipos nuevos se ve ralentizada por los costos, mientras que el mantenimiento y la reparación se consolidan como la alternativa más elegida por quienes necesitan garantizar el correcto funcionamiento de sus aparatos. El desafío para los usuarios pasa por anticiparse y mantener los equipos en buen estado para evitar fallas en plena ola de calor, mientras que para los técnicos el reto es sostener precios competitivos en un contexto atravesado por la volatilidad económica y por las particularidades climáticas de cada temporada.

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