El intento de femicidio de Paola Espíndola en Italia volvió a poner en foco la figura de Alejo Grisetti, un joven de San Nicolás con un extenso y preocupante historial de episodios violentos. Testimonios, denuncias y antecedentes dan cuenta de una conducta reiterada que antecede al brutal ataque ocurrido en Europa.
El ataque en Italia que conmocionó a San Nicolás
Paola Espíndola y Alejo Grisetti habían viajado a Trento, en el norte de Italia, en busca de nuevas oportunidades laborales. Ambos se encontraban trabajando en un hotel de la localidad de Campiglio cuando, el pasado 10 de diciembre, ocurrió el ataque que derivó en un intento de femicidio.
Según informaron medios italianos como L’Adige, la joven de 24 años recibió al menos 20 puñaladas mientras desayunaba. Logró escapar tras empujar a su agresor y arrojarse por una escalera para pedir auxilio. Fue trasladada de urgencia al Hospital Santa Chiara, donde debió ser sometida a múltiples cirugías.
Grisetti, de 25 años, quedó detenido a disposición del juez de instrucción Enrico Borrelli y de la fiscal Nadia La Femina. Testigos indicaron que el agresor se autolesionó tras el ataque, presuntamente para intentar modificar la escena.
Antecedentes de violencia de género y conflictos previos
El hecho ocurrido en Italia no sería un episodio aislado. Testimonios reunidos por este medio dan cuenta de antecedentes de violencia protagonizados por Grisetti en San Nicolás, tanto en el ámbito privado como en espacios públicos.
Una expareja relató haber sufrido violencia física y psicológica durante años. La mujer aseguró que padeció situaciones de control extremo, agresiones reiteradas y episodios en los que debió intervenir personal policial. Afirmó conservar pruebas y expresó su deseo de que “se haga justicia y no se vuelva a silenciar lo ocurrido”.
Además, distintos relatos coinciden en señalar conflictos en instituciones educativas, donde habría sido expulsado de varios establecimientos, así como problemas laborales y reiteradas riñas en ámbitos nocturnos.
Denuncias por agresiones y testimonios que alertaban
Entre los antecedentes más graves figura una agresión ocurrida en diciembre de 2018 contra un adulto mayor en inmediaciones de la plaza Belgrano. Según el testimonio de familiares, Grisetti habría arrojado una baldosa que impactó en la cabeza del comerciante, hecho que derivó en una denuncia policial.
Excompañeros de estudios y vecinos también aportaron relatos sobre episodios de violencia en fiestas, espacios públicos y reuniones sociales. Incluso se menciona, aunque sin confirmación judicial, un presunto hecho de violencia contra una familiar adulta mayor.
El caso de Paola Espíndola reavivó el debate sobre la importancia de atender señales tempranas de violencia y la necesidad de que las denuncias no queden invisibilizadas. La investigación judicial en Italia continúa, mientras en San Nicolás resurgen testimonios que hoy cobran una dimensión trágica.