La parada programada del complejo nuclear de Atucha I, en Zárate, comenzó a generar un fuerte movimiento laboral en la región, con más de 300 trabajadores de la construcción ya incorporados a las tareas desde el pasado 14 de marzo. Se trata de una oportunidad concreta para quienes se encontraban sin empleo, en un contexto económico desafiante.
Parada de Atucha impulsa empleo en Zárate y Lima
Según explicó el secretario general de la UOCRA Zárate y Lima, Julio González, la demanda laboral responde a una planificación conjunta con Nucleoeléctrica Argentina (NASA), lo que permitió incorporar trabajadores de distintos rubros vinculados a la actividad industrial.
Entre los perfiles requeridos se destacan obreros metalmecánicos, electromecánicos, cañistas, soldadores combinados, instrumentistas y andamistas. Además, se sumó un número significativo de personas que accedieron por primera vez a este tipo de trabajos, desempeñándose como auxiliares o ayudantes en distintas áreas operativas.
González subrayó que este tipo de paradas técnicas representan una oportunidad clave para el sector, ya que permiten dinamizar el empleo en la zona y brindar ingresos a familias que venían atravesando situaciones de desempleo.
Extensión de vida de Atucha I y más puestos de trabajo
En paralelo, el dirigente gremial destacó que el proyecto de extensión de vida de Atucha I ya generó la incorporación de unos 1.600 trabajadores, lo que marca un cambio de tendencia en materia laboral en la región.
“Estamos empezando a hablar de generación de empleo y no de pérdida de puestos de trabajo, como ocurre en otros sectores del país”, señaló González, remarcando la importancia estratégica del complejo nuclear para la economía local.
Este proceso no solo garantiza continuidad laboral para muchos operarios, sino que también abre nuevas posibilidades de capacitación y desarrollo profesional dentro de la industria energética.
Impacto económico y expectativas a corto plazo
La actividad prevista para esta parada técnica se extenderá durante al menos nueve semanas, lo que asegura una estabilidad temporal para los trabajadores involucrados. Sin embargo, desde el gremio y el sector energético mantienen expectativas positivas respecto a la continuidad de proyectos vinculados a la central.
El impacto económico no se limita únicamente al empleo directo, sino que también alcanza a comercios, servicios y proveedores de la zona, generando un efecto multiplicador en la economía regional.
En este contexto, la parada de Atucha se consolida como una noticia alentadora para Zárate y Lima, en medio de un escenario nacional complejo, donde la generación de empleo genuino se vuelve cada vez más relevante.