Un violento enfrentamiento entre varios jóvenes ocurrido este sábado por la noche frente a un comercio del barrio Jorge Newbery generó una importante concentración de personas y obligó a la intervención de la Policía, que debió efectuar disparos con postas de goma para disuadir a los involucrados y restablecer el orden en la zona.
El episodio se registró alrededor de las 20:30 en inmediaciones de un negocio ubicado en el barrio Jorge Newbery, donde una disputa personal entre jóvenes derivó en una pelea generalizada, con agresiones físicas, botellazos y la utilización de al menos un arma blanca, lo que generó momentos de extrema tensión entre vecinos y ocasionales transeúntes.
De acuerdo a la información recabada, el conflicto tuvo como punto de partida una discusión vinculada a una relación sentimental. En el lugar se encontraban una mujer vinculada al comercio, su sobrina y el actual novio de la joven, cuando irrumpió el exnovio acompañado por otros tres sujetos, todos mayores de edad, lo que desató una violenta confrontación.
Testigos señalaron que la situación escaló rápidamente, con golpes de puño, lanzamiento de botellas y amenazas con un cuchillo, lo que provocó que numerosas personas se congregaran en el lugar, algunas intentando intervenir y otras observando el desarrollo del conflicto, incrementando el riesgo de que la situación se tornara aún más grave.
Ante la magnitud del desorden, se desplegaron varios móviles policiales en la zona. Los efectivos intentaron en primera instancia controlar la situación de manera verbal, pero al persistir las agresiones y la resistencia de algunos involucrados, debieron recurrir al uso de escopetas con postas de goma para dispersar a los grupos enfrentados y lograr que la multitud se retirara.
Como consecuencia del enfrentamiento, una mujer resultó con lesiones leves y debió ser trasladada al Hospital San José, donde recibió atención médica y se le practicaron curaciones, sin que fuera necesario dejarla internada. Además, se indicó que un joven también habría resultado herido, aunque se retiró del lugar antes de la llegada del personal policial y era buscado para constatar su estado de salud.
Fuentes policiales confirmaron que, una vez disuelta la concentración, la situación quedó bajo control y se restableció la normal circulación en el sector. El hecho fue encuadrado como un episodio de violencia interpersonal con aristas de violencia de género, por lo que tomó intervención la Fiscalía especializada, que impartió las directivas de rigor.
Vecinos del barrio manifestaron su preocupación por la reiteración de episodios violentos en ese domicilio y reclamaron mayores medidas preventivas, señalando que no es la primera vez que la Policía debe intervenir por conflictos similares en la zona.