La visita de funcionarios del Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires al Hospital San José de Pergamino dejó una sensación compartida entre quienes participaron de los encuentros: la problemática que atraviesa el principal centro asistencial de la ciudad fue escuchada, reconocida y analizada en detalle, pero todavía no existen definiciones concretas que permitan anticipar una solución inmediata. La reunión se produjo luego de varias semanas en las que profesionales del área de Pediatría decidieron hacer pública una situación que, aseguran, viene deteriorándose desde hace años y que en los últimos meses alcanzó un punto crítico a partir de renuncias, dificultades para cubrir guardias y crecientes complicaciones para sostener servicios considerados esenciales.
El encuentro contó con la participación de representantes del Ministerio de Salud bonaerense, integrantes de la conducción hospitalaria, referentes de distintas áreas pediátricas y autoridades sanitarias municipales.
Si bien el tono de las conversaciones fue calificado como cordial y respetuoso por todos los sectores, el balance deja una conclusión clara: existe consenso sobre la gravedad de la situación, pero todavía no hay respuestas concretas para resolver las urgencias que enfrenta el hospital.
Un diagnóstico compartido
Uno de los aspectos más destacados de la jornada fue la posibilidad de que los profesionales pudieran exponer de manera directa las dificultades que atraviesan distintos sectores vinculados a la atención pediátrica.
Durante las reuniones se abordaron problemas relacionados con la cobertura de guardias, la falta de especialistas en áreas críticas, las dificultades para reemplazar profesionales que se alejan del sistema público y las complicaciones que genera la escasez de recursos humanos en un hospital que constituye el principal centro de referencia pediátrica de la región.
También se expusieron preocupaciones vinculadas al clima laboral, al desgaste acumulado entre los equipos de salud y a la sensación de falta de respuestas que muchos profesionales aseguran haber experimentado durante los últimos años.
Según pudo reconstruir este medio, los enviados provinciales tomaron nota de cada uno de los planteos y manifestaron su intención de trasladar la información a los niveles correspondientes de decisión dentro del Ministerio.
Sin embargo, la impresión que quedó entre varios de los participantes es que las soluciones estructurales demandarán tiempo, mientras que algunas de las dificultades actuales requieren respuestas inmediatas para garantizar la continuidad de servicios sensibles.
La preocupación por Pediatría
Uno de los puntos que mayor inquietud genera es la cobertura de sectores estratégicos para la atención pediátrica. La acumulación de renuncias y la falta de reemplazos ha llevado a una situación que obliga a reorganizar permanentemente la prestación de servicios y a buscar alternativas para sostener la atención en áreas consideradas fundamentales.
La preocupación no se limita únicamente al presente. Entre los profesionales existe temor respecto de lo que pueda ocurrir en los próximos meses si no se logran incorporar nuevos especialistas o generar condiciones que permitan retener a quienes todavía continúan trabajando en el hospital.