La expresidenta del Consejo Escolar de Ramallo, Pilar Cuttiani, rechazó las acusaciones de la actual conducción del organismo y defendió su gestión. Lo hizo luego de un informe oficial que denunció dificultades para acceder a cuentas y documentación, lo que derivó en una fuerte polémica institucional.
Polémica por el acceso a correos y documentación
El conflicto se desató tras un informe presentado por el oficialismo ante el Concejo Deliberante de Ramallo, donde se expusieron inconvenientes para ingresar a la casilla de correo del Consejo Escolar. Según señalaron, la cuenta estaba vinculada a la gestión anterior, lo que habría impedido recuperar el acceso y derivado en la pérdida de información relevante.
En ese marco, también se mencionó la supuesta eliminación de documentación y la imposibilidad de reconstruir registros administrativos, lo que encendió las críticas hacia la gestión saliente.
La respuesta de Cuttiani y su versión de los hechos
Frente a estas acusaciones, Cuttiani aclaró que el correo cuestionado no era una cuenta oficial con dominio institucional, sino un Gmail creado en 2024 para agilizar respuestas. En ese sentido, sostuvo que el correo oficial del organismo “siempre estuvo operativo” y que ambas herramientas deben diferenciarse.
Además, explicó que el requerimiento realizado por las nuevas autoridades no implicaba la entrega de una contraseña, sino de un código de validación generado automáticamente por Google ante un intento de acceso inusual. Según indicó, ese código fue entregado en tiempo y forma, remarcando que “no se trata de un mail oficial”.
Cruce por la transición y posibles acciones legales
En su descargo, la exfuncionaria también rechazó las críticas sobre una supuesta transición desordenada. Calificó esa versión como “una falacia” y aseguró que dejó legajos completos y organizados de las obras pendientes, listos para su ejecución.
Asimismo, se refirió a las más de 1.100 solicitudes sin resolver en el sistema SUNA, señalando que durante su gestión se atendieron según prioridades y recursos disponibles, con registros documentales de cada intervención.
Finalmente, Cuttiani defendió el trabajo realizado y cuestionó el tono de las acusaciones, advirtiendo que se reserva el derecho de iniciar acciones legales ante lo que consideró injurias que afectan su buen nombre y honor.