El Gobierno aceleró la implementación del programa “Ciudadanía por inversión”, una iniciativa que permitirá a extranjeros obtener residencia argentina a cambio de realizar inversiones relevantes en el país. El esquema, ya reglamentado por decreto, podría destrabar ingresos por más de US$2500 millones y apunta a captar capitales productivos.
Un programa oficializado, pero aún en etapa operativa
El plan fue formalizado en julio pasado mediante el decreto 524/2025, que habilita a extranjeros que acrediten inversiones relevantes a solicitar la ciudadanía argentina. Sin embargo, el esquema todavía no está plenamente operativo, ya que resta definir aspectos clave como los montos mínimos, los sectores habilitados y las condiciones específicas de elegibilidad.
Desde el Ministerio de Economía indicaron que esos parámetros se establecerán a través de una resolución complementaria, cuya publicación aún no tiene fecha confirmada.
Una nueva agencia y una licitación clave
El decreto dispuso la creación de la Agencia de Programas de Ciudadanía por Inversión, que funcionará bajo la órbita del Ministerio de Economía. Este organismo evaluará los proyectos presentados y elevará recomendaciones a la Dirección Nacional de Migraciones, que tendrá la decisión final sobre cada solicitud.
Para poner en marcha el sistema, el Gobierno lanzó una licitación internacional destinada a contratar servicios de consultoría y asistencia técnica por un período de cuatro años o hasta la emisión de 5000 informes de recomendación. La apertura de sobres está prevista para este martes 20 de enero, y la adjudicación podría concretarse en un plazo de unos 45 días.
Entre los consorcios interesados figuran Apex Capital Partners, Arton Capital, Passport Legacy y AIM Global, firmas con experiencia en programas similares a nivel internacional.
Inversiones productivas, donaciones y alcance familiar
Según explicó Matías Apparcel, CEO y fundador de AIM Global, los criterios finales dependerán de los lineamientos que defina el Gobierno, aunque podrían incluir inversiones en sectores productivos, desarrollos inmobiliarios o proyectos vinculados a vivienda.
El esquema contempla dos modalidades principales: donación —generalmente destinada a fundaciones o fondos soberanos— e inversión directa, que puede canalizarse a través de real estate o fondos privados que financien empresas locales.
De aprobarse la solicitud, el inversor deberá cumplir un período de residencia en la Argentina y el beneficio se extenderá a su grupo familiar directo, incluyendo cónyuge, hijos y padres.
Un modelo global que la Argentina busca replicar
Los programas de ciudadanía o residencia por inversión funcionan actualmente en más de 80 países, entre ellos Estados Unidos, Canadá, Portugal y Grecia. El modelo más conocido es el estadounidense EB-5 Immigrant Investor Program, considerado el de mayor volumen a nivel global.
Desde el sector privado sostienen que la Argentina podría resultar atractiva en este mercado, especialmente por la fortaleza de su pasaporte, que se ubica en el puesto 12 del ranking Global Passport Power Rank 2026.
“Los gobiernos no siempre conocen en profundidad cómo funcionan estos programas, por eso recurren a empresas especializadas que verifican antecedentes, origen de fondos y perfiles de los aplicantes”, explicó Nuri Katz, presidente y CEO de Apex Capital Partners.
Expectativas oficiales y objetivo fiscal
Las compañías interesadas estiman que el programa podría movilizar más de US$2500 millones en inversiones, en un contexto donde el Gobierno busca reforzar el ingreso de divisas sin recurrir al endeudamiento.
La iniciativa se inscribe dentro de una estrategia más amplia para atraer capitales, mejorar el perfil inversor del país y competir en un mercado global cada vez más activo en este tipo de esquemas migratorios.