A menos de un mes de las elecciones en la Provincia de Buenos Aires, todavía persiste en gran parte de la ciudadanía un marcado desconocimiento sobre qué se vota y cómo impactará en el mapa político bonaerense y de los municipios.
Más de 14 millones de bonaerenses están habilitados para elegir el 7 de septiembre a quiénes ocuparán 46 bancas en la Cámara de Diputados bonaerense y 23 en el Senado provincial, distribuidas en las ocho secciones electorales en las que se divide Buenos Aires. Además, en los 135 municipios –entre ellos Pergamino– se renovarán las bancas de los concejos deliberantes y de los consejos escolares.
La provincia de Buenos Aires, a diferencia de la Nación, tendrá su propia elección con boletas separadas, lo que genera un escenario inusual para el electorado. En Pergamino, ubicado en la Segunda Sección Electoral, se definirán representantes a la Cámara de Diputados bonaerense y también se renovarán lugares en el Concejo Deliberante y el Consejo Escolar.
La convocatoria anticipada realizada por el gobernador Axel Kicillof sumó complejidad a un clima social en el que la apatía y el bajo nivel de información parecen ser una constante. En procesos electorales previos, como ocurrió este año en otras provincias, se observó una participación más baja de lo habitual, lo que abre un interrogante sobre la asistencia en la provincia más grande del país.
Uno de los puntos menos conocidos por la ciudadanía es justamente el peso de las secciones electorales y la importancia de la Legislatura bonaerense. Las ocho secciones se distribuyen competencias: mientras la Segunda, la Tercera, la Sexta y la Octava renuevan diputados, la Primera, la Cuarta, la Quinta y la Séptima eligen senadores. Esta división, que determina el equilibrio de fuerzas en la Legislatura, es un aspecto clave pero poco difundido.
Votar por Pergamino
En Pergamino, como en otros distritos, las consultas realizadas por LA OPINIÓN a diferentes referentes locales muestran que gran parte de los vecinos desconocen que el 7 de septiembre deberán votar autoridades provinciales y municipales, y que apenas un mes y medio más tarde volverán a las urnas para las elecciones nacionales. Allí, además, se aplicará un cambio significativo: se dejará de lado la boleta partidaria de papel para utilizar la boleta única, un formato que requerirá a los votantes marcar con birome la lista elegida, en un procedimiento distinto al habitual.
Este doble calendario electoral, sumado a la escasa difusión de información clara, puede derivar en confusión al momento de emitir el voto y, en consecuencia, en un mayor número de sufragios nulos o en blanco. Frente a este panorama, se vuelve central reforzar la comunicación y la educación cívica para que los pergaminenses, al igual que todos los bonaerenses, puedan participar con conocimiento y conciencia de la importancia de estas elecciones.
Ezequiel en las elecciones: desinterés y desconfianza
Ezequiel Rodríguez, un joven de 23 años, empleado y muy vinculado al deporte en Pergamino, compartió su visión sobre las próximas elecciones del 7 de septiembre. Su mirada refleja tanto el desencanto como la distancia que muchos jóvenes sienten frente a la política local. “Las elecciones en sí nunca me llamaron la atención. Solo presto atención cuando se vota presidente, gobernador o intendente, esas sí son las que me interesan”, confesó ayer Ezequiel, mostrando un marcado desinterés por los comicios legislativos y locales.
El joven admitió que todavía no tomó decisiones sobre su participación en las urnas: “Todavía no pensé en ir a votar ni en fijarme en el padrón o en qué escuela me toca. Por ahora, no tengo intención de votar”.
Más allá de su apatía hacia la elección, Rodríguez aclaró que su desinterés no significa desconocimiento de la política, sino una crítica al comportamiento de los políticos actuales: “La política sí me interesa, pero lo que no me gusta son los políticos que están en el poder. Siempre piensan en ellos mismos y no en nosotros. No importa quién esté en el gobierno, en el Senado o en la Cámara de Diputados, siempre priorizan su propia felicidad y la de su entorno, y no la de la gente común”.
Su vínculo con el deporte también influye en su perspectiva: “En el deporte se valora el trabajo en equipo, el esfuerzo por los demás y el compromiso, cosas que muchas veces no veo reflejadas en la política”, explicó. Para él, la falta de representantes que trabajen pensando en la comunidad genera una sensación de desilusión: “La sensación es que ninguno trabaja realmente pensando en el ciudadano, y eso desalienta a quienes, como yo, queremos que las cosas cambien”.
Con estas palabras, Ezequiel Rodríguez resume el pensamiento de muchos jóvenes pergaminenses: un interés genuino por la política y la ciudad, pero una desconfianza hacia los políticos que los aleja de las urnas.
Aldo, con mucha prudencia
Aldo Seperizza, de 73 años y jubilado, compartió su opinión sobre estas elecciones del 7 de septiembre en el Partido de Pergamino, mostrando una combinación de interés moderado y prudencia frente a los comicios locales.
“Sí me interesa, pero no una locura”, reconoció Aldo, dejando claro que, aunque sigue la política, no se involucra con intensidad en cada elección. Sobre los comicios locales, expresó cierta distancia: “En estas no creo”, admitió, refiriéndose a las legislativas y municipales, mientras que destacó que sí prestará atención a los procesos nacionales: “Pero en la nacional sí”, subrayó, demostrando que mantiene un vínculo con las decisiones que considera más trascendentes para el país.
Este pergaminense también reflexionó sobre la frecuencia de las elecciones: “Me parece que es mucho, dos seguidas”, opinó, señalando la saturación que generan los comicios consecutivos y cómo eso puede afectar la participación de algunos votantes.
Con sus palabras, Aldo refleja la postura de muchos adultos mayores en Pergamino: un interés consciente por la política en general, acompañado de una crítica mesurada hacia la sobrecarga electoral, y una atención especial a elecciones que consideran realmente decisivas.