Paro docente en Pergamino: "Basta de violencia", el grito que paralizará las aulas
Los gremios que nuclean a trabajadores de la educación convocan a un paro docente con movilización el próximo martes.
27 de marzo de 2026 - 14:49
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El trasfondo de la medida es la creciente preocupación por los reiterados hechos de violencia en las escuelas pergaminenses.
DIPUTADOS BONAERENSES
La comunidad educativa de Pergamino se prepara para un paro docente que promete tener un fuerte impacto en el normal dictado de clases. Este martes 31, docentes, auxiliares y distintos actores del ámbito educativo llevarán adelante un paro con movilización bajo una consigna contundente: “Basta de violencia en las escuelas”.
La medida fue anunciada por el secretario general de la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB) local, Ricardo Fusco, en el marco de una convocatoria impulsada por el Frente de Unidad Docente Bonaerense, integrado por FEB, Suteba, Udocba, Amet y ATE.
La concentración está prevista para las 10:00 en la intersección de Avenida de Mayo y Doctor Alem, y se convoca no solo a trabajadores de la educación, sino también a estudiantes, familias y a la comunidad en general.
Un límite ante la violencia creciente
El trasfondo de la medida es la creciente preocupación por los reiterados hechos de violencia en las escuelas pergaminenses, muchos de los cuales no trascienden públicamente.
“Estamos empezando a naturalizarlo y tomarlo como parte del trabajo docente. Y no, se tiene que terminar”, expresó Fusco con firmeza, marcando el eje central del reclamo.
Según detalló, existe una dinámica que se repite: docentes que son insultados, amenazados o agredidos, toman licencia por algunos días y luego regresan a las aulas “como si no hubiera pasado nada”, al igual que los alumnos involucrados y, en muchos casos, las propias familias.
“Esto no es una idea de un dirigente iluminado. Es un clamor que viene desde los mismos docentes”, subrayó, al tiempo que remarcó la necesidad de visibilizar una problemática que, asegura, se encuentra en expansión.
Convocatoria paro
La movilización tendrá su punto de concentración en Avenida de Mayo y Doctor Alem.
FEB
Casos visibles y una realidad más profunda
Si bien en los últimos días trascendieron algunos episodios graves —como los ocurridos en la Escuela Secundaria N°10 del barrio Virgen de Guadalupe y en Villa Alicia—, Fusco advirtió que esos son solo una parte de una realidad mucho más amplia.
“Estos son los que se conocen públicamente. Hay muchos más”, afirmó, señalando que incluso en las últimas horas se registraron nuevos conflictos en otras instituciones.
La violencia no responde a un único patrón: en algunos casos involucra a familiares que agreden a docentes, mientras que en otros son enfrentamientos entre alumnos que escalan rápidamente. “Cuando los docentes intervienen para contener, terminan lesionados. Entonces, ¿qué tendríamos que hacer? ¿Mirar y no intervenir? Eso no lo podemos permitir”, planteó.
El rol docente en riesgo
Uno de los puntos más sensibles del reclamo tiene que ver con el sentido mismo de la tarea docente.
“Somos profesionales de la educación. Estudiamos años para enseñar, no para que nos insulten, nos amenacen o nos golpeen”, expresó Fusco.
En ese sentido, cuestionó también la falta de respaldo institucional y social, y apuntó especialmente a la descalificación que muchas veces proviene desde el propio entorno familiar de los estudiantes.
“Descalificar al docente es pegarse un tiro en el pie como sociedad. Ese mismo docente es quien va a enseñar a sus hijos”, advirtió.
Una problemática social más amplia
Durante la entrevista, Fusco vinculó el incremento de la violencia escolar con un deterioro general de los valores sociales.
“Hemos tenido una grave degradación de valores como el respeto, la tolerancia, el diálogo”, sostuvo, y consideró que el problema excede el ámbito educativo.
A su vez, planteó la necesidad de generar consecuencias concretas frente a los hechos de violencia, algo que —según indicó— hoy no ocurre de manera efectiva.
“Como no hay consecuencias, esto se repite. Es un tema que hay que debatir seriamente”, afirmó.
El paro docente como forma de visibilización
Desde el Frente de Unidad Docente reconocen que la medida de fuerza no es la solución ideal, pero sí una herramienta necesaria para instalar el tema en la agenda pública.
“No es la mejor herramienta, pero es de las pocas que tenemos para hacernos escuchar”, explicó Fusco.
El dirigente también remarcó que el reclamo apunta a las autoridades educativas y políticas, a quienes se les exige garantizar condiciones dignas y seguras de trabajo.
“Nuestras autoridades nos tienen que cuidar, proteger y dar condiciones adecuadas”, enfatizó.
Una convocatoria abierta
La movilización del martes no estará dirigida contra ninguna institución en particular. De hecho, Fusco aclaró que el punto de concentración —frente al Consejo Escolar— fue elegido como un espacio simbólico y no como un destinatario del reclamo.
“No es contra los consejeros escolares. Es un lugar de encuentro”, aclaró.
En cambio, el objetivo es generar un llamado amplio a la reflexión y a la acción conjunta.
“Le pedimos a docentes, padres, madres y a toda la comunidad que nos acompañen. Queremos recuperar la escuela que tuvimos”, expresó.
Denuncias y falta de respuestas
Otro de los aspectos que genera preocupación es la escasa respuesta judicial ante las denuncias por hechos de violencia.
Fusco relató experiencias personales en las que, pese a haber realizado denuncias formales, no hubo avances concretos. “La justicia no hizo absolutamente nada. Eso desanima a denunciar”, señaló.
Esta falta de consecuencias, sumada a la reiteración de episodios, configura —según el dirigente— un escenario de creciente vulnerabilidad para quienes trabajan en las escuelas.
Una jornada que marcará agenda
El paro del próximo martes tendrá alcance local y se espera una alta adhesión, lo que impactará directamente en el funcionamiento de numerosos establecimientos educativos de Pergamino.
Más allá de la medida puntual, desde el sector docente buscan que esta jornada marque un punto de inflexión.
“Queremos volver a tener la escuela que supimos tener”, concluyó Fusco, sintetizando el anhelo de un sistema educativo donde enseñar y aprender vuelva a ser una tarea segura, respetada y valorada por toda la sociedad.