domingo 07 de junio de 2026
Cultura y espectáculos

Pablo Bocanera: "La obra intenta explorar la condición humana más allá del género"

El autor y director de Yo ya no habló sobre el origen de la comedia dramática que vuelve el domingo 12 a Habemus Theatrum.

7 de junio de 2026 - 09:00

Los viernes 12, 19 y 26 de junio a las 21:00, la sala Habemus Theatrum presentará nuevas funciones de Yo ya no, la comedia dramática escrita y dirigida por Pablo Bocanera. La obra cuenta con las actuaciones de Lorena Capriotti, Mariela Enrico, Andrea Venticinque y Yésica Lucero, además de la asistencia de dirección de Claudia Albana.

La propuesta sitúa a cuatro mujeres en un living donde el tiempo parece haberse detenido. Entre vino, risas y reproches cotidianos, emergen preguntas sobre la identidad, los deseos pendientes, las decisiones tomadas y aquello que todavía puede transformarse. Con humor, tensión y ternura, la obra invita a reflexionar sobre la aceptación, la pérdida y la necesidad de reinventarse.

En diálogo con LA OPINION, Bocanera repasó el origen del proyecto, el proceso creativo y las inquietudes que dieron forma a una historia que, según aclara, busca hablar de la condición humana más allá de cualquier definición de género.

Palabras de Pablo Bocanera

“Tenía muchas ganas de dirigir y de trabajar con cuatro actrices amigas. Sentía que podíamos hacer algo muy lindo juntos. Las convoqué para formar un primer elenco y enseguida se sumaron gustosas”, recordó sobre el nacimiento de la propuesta.

Sin embargo, el grupo no encontraba una obra que se ajustara a lo que buscaba. “Avanzamos leyendo obras de distintos autores, pero no sentíamos encontrar la obra correcta para el proyecto. Entonces decidí escribir una obra propia, una idea que me daba vueltas en la cabeza, pensada para ellas cuatro, y en conjunto fuimos desarrollando el texto y la temática en general”, explicó.

Con el paso del tiempo, el elenco inicial sufrió modificaciones. “Luego dos compañeras, Estefanía Blaiotta y Mercedes Yáñez, por temas personales no pudieron continuar en el proyecto y se sumaron otras dos actrices; ahí conformamos el grupo actual de trabajo: Lorena Capriotti, Mariela Enrico, Andrea Venticinque, Yésica Lucero y Claudia Albana en la asistencia de dirección”, señaló.

Consultado sobre las motivaciones personales detrás de la obra, Bocanera reconoció que la edad y la experiencia vital fueron elementos centrales. “Desde lo personal, me motivó intentar explorar desde lo escénico esa etapa de la vida de los 50 años, de la ‘madurez’ (etapa en la que me encuentro actualmente). La idea de que hay un camino recorrido, pero también un camino por recorrer todavía. Como una especie de mitad”.

Y agregó: “En esa mitad, el balance que surge naturalmente de lo vivido, las decisiones tomadas, las voces fragmentadas de nuestra historia personal que muchas veces todavía nos hablan —o nos aturden— en nuestro presente. Nuestras frustraciones y triunfos, el dolor físico y existencial, la condena y la aceptación”.

La identidad humana

La obra surgió a partir de una imagen concreta que el director tenía en mente. “La obra surgió de una idea concreta, una imagen que tenía en la cabeza, y escribí un primer borrador. Lo leímos, nos gustó, y ahí empezó el proceso de transformación, de ajuste del texto, del proyecto”, contó.

Los ensayos fueron fundamentales para profundizar los temas que atraviesan la historia. “En los ensayos charlábamos mucho porque la obra toca temas que nos identifican, que nos interpelaban, nos atraviesan, y eso fue lo que más nos sedujo del proyecto y la idea: compartir, tratar de escenificar un proceso de introspección, de espejos identitarios, dentro de una sola historia de vida”.

Aunque la trama está protagonizada por mujeres, Bocanera subrayó que el objetivo nunca fue realizar un análisis exclusivo de la identidad femenina. “Sí, gira en torno a ‘lo femenino’ si se quiere, pero porque cuenta la historia de una mujer o cuatro. Elegí el universo femenino para intentar, a través de la historia de una mujer y sus versiones posibles, hablar de identidad en general”.

En ese sentido, remarcó: “Nunca fue la intención analizar ‘la identidad femenina en la madurez’ o ‘lo femenino’ per se, sino la identidad en sí, sin género, la identidad humana, la construcción del yo en hombres y mujeres”.

Y sintetizó la mirada del equipo sobre la obra: “Por eso no nos gusta decir que es una obra ‘femenina’, sino una obra que intenta explorar la condición humana, la construcción de identidad y nuestras contradicciones más allá del género”.

“Cinco mujeres maravillosas y muy talentosas”

Respecto al trabajo con las actrices, el director fue contundente al destacar su aporte. “Muchísimo. Ellas son el corazón de la obra. Ellas concretan en el escenario y en cada función, con gran talento y compromiso, los personajes de la obra. Le dan vida y voz de una manera impecable”.

Además, expresó: “Tengo la suerte de estar trabajando con cinco mujeres maravillosas y muy talentosas. Con ellas todo es sencillo porque, desde el primer día, tanto las que comenzaron el proyecto como las que vinieron después hicieron de esta idea de obra su obra”.

Según explicó, el grupo se involucró profundamente en las temáticas abordadas. “Juntos nos adentramos en el desarrollo y los temas de vida que aborda como lo son la maternidad, el aborto, la menopausia. Pero siempre con el objetivo de hablar de la experiencia humana, lo que podríamos llamar la construcción del cuerpo del dolor existencial, del sufrimiento más allá del género”.

Para Bocanera, la historia funciona como una herramienta para reflexionar sobre las decisiones que marcan la vida de las personas. “La historia que contamos es una excusa para intentar escenificar eso. Cómo muchas veces nos quedamos atrapados en ‘la pesadilla’ que genera la duda, la no aceptación de nuestras propias elecciones: nuestros sí, nuestros no, decisiones que hacen a nuestra vida y a nuestra historia, a nuestro ser presente”.

Y recordó una frase de la obra que resume ese conflicto: “Como dice una de ellas en un pasaje de la obra: ‘Cuando pude no quise y cuando quise, no pude…’”.

Toda la energía en Yo ya no

Sobre el futuro, Bocanera aseguró que las ideas nunca faltan. “Siempre estoy pensando en nuevos proyectos. En buscar artistas locales, compañeros de trabajo con los que hacer y desarrollar esta fascinante actividad de hacer teatro”.

No obstante, aclaró que hoy toda la atención está puesta en Yo ya no. “La cooperativa que formamos y que se inició con este proyecto seguramente encontrará nuevos desafíos a concretar en el futuro, pero por el momento nuestra energía de trabajo está centrada exclusivamente en esta obra que nos encanta hacer y compartir con el público que nos acompaña en cada función de Yo ya no”.

La obra tiene una duración de una hora y quince minutos. Las reservas pueden realizarse al teléfono 2477 451467.

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Eduardo Viti Correa, autor de Lo oscuro del agua.

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