El lunes por la mañana, Luis inició una travesía en bicicleta desde la provincia de Tucumán con destino a Baradero, Buenos Aires, donde construyó una réplica de la Casa Histórica como gesto de amor hacia su esposa.
Un desafío sobre dos ruedas
Durante el trayecto, Luis se detuvo unos minutos para brindar declaraciones. “Calculamos que nos va a llevar quince días”, explicó, destacando que no es ciclista profesional. El objetivo es recorrer aproximadamente 100 kilómetros diarios, aunque este primer día solo pudo avanzar 70, debido a que recién comenzaba a “calentar motores”.
Una historia marcada por el amor
Luis construyó en Baradero una réplica de la Casa de Tucumán como símbolo eterno de amor hacia su esposa Inés, quien llegó desde esa provincia cuando era niña. Su historia está atravesada por adversidades, atentados y la pérdida de un hijo, pero nunca dejaron de apoyarse mutuamente. Con dedicación y herramientas básicas, logró levantar la obra que hoy es reconocida por vecinos y turistas.
Un homenaje que trascendió a la comunidad
La réplica se convirtió en un punto de encuentro para actos, visitas escolares y celebraciones. Incluso, una de las esquinas permanece sin terminar como metáfora: “Para que el amor nunca se acabe”, explica Luis. Antes de iniciar su viaje, fue recibido por la administración de la Casa Histórica en Tucumán, donde dejó un cuadro y un escrito como muestra de agradecimiento.