miércoles 03 de junio de 2026

Argentina cambia su forma de creer: crece la fe, pero se vacían las iglesias

Un estudio de la UBA revela una profunda transformación del mapa religioso de Argentina. Avanza el crecimiento evangélico.

2 de junio de 2026 - 13:11

La Argentina atraviesa una de las transformaciones religiosas más importantes de las últimas décadas. La fe sigue siendo un componente central en la vida de millones de personas, pero el vínculo con las iglesias, los rituales y las estructuras tradicionales pierde fuerza año tras año.

Así lo revela el último Barómetro de las Religiones y las Creencias en Argentina, elaborado por el Observatorio de las Creencias en Argentina (Ocrear), dependiente del Ciclo Básico Común de la Universidad de Buenos Aires (UBA), que describe un fenómeno cada vez más visible: el país es más creyente que practicante.

Según el estudio, una amplia mayoría de los argentinos afirma creer en Dios, aunque esa convicción ya no se traduce necesariamente en la asistencia a templos, la participación en celebraciones religiosas o la práctica habitual de la oración.

Una espiritualidad cada vez más individual

Los investigadores sostienen que la fe no está desapareciendo, sino que está cambiando de forma. En lugar de expresarse dentro de instituciones religiosas, cada vez más personas construyen su espiritualidad de manera individual, combinando creencias, valores y experiencias personales.

Este proceso, definido como "desinstitucionalización religiosa", implica que las iglesias pierden influencia como espacios centrales de referencia espiritual, mientras crecen formas más autónomas de vivir la fe.

En este nuevo escenario, creer ya no significa necesariamente pertenecer a una comunidad religiosa ni seguir prácticas tradicionales.

El fin de la hegemonía de la Iglesia católica

Aunque el catolicismo continúa siendo la religión mayoritaria del país, su predominio histórico muestra un marcado retroceso.

Actualmente, el 57,7% de los argentinos se identifica como católico, una cifra muy distante del 90% que registraba el país a mediados del siglo pasado.

Para los especialistas, este descenso refleja el fin de una hegemonía que durante décadas moldeó la identidad religiosa argentina y da paso a un escenario mucho más diverso y plural.

Los que no tienen religión

Uno de los datos más significativos del informe es el crecimiento sostenido de las personas sin filiación religiosa.

Este sector, que incluye a quienes se definen como ateos, agnósticos o simplemente afirman no pertenecer a ninguna religión, alcanza actualmente el 22,4% de la población, convirtiéndose en el segundo grupo más importante detrás del catolicismo.

Sin embargo, los investigadores aclaran que esta tendencia no necesariamente implica una ausencia de espiritualidad. Por el contrario, muchas de estas personas mantienen creencias religiosas o espirituales, aunque sin identificarse con instituciones formales.

Es lo que los especialistas denominan "creer sin pertenecer".

El crecimiento silencioso de los evangélicos

Mientras el catolicismo pierde terreno, el sector evangélico continúa creciendo de manera gradual pero constante.

Los datos muestran que los evangélicos representaban el 9% de la población en 2008, aumentaron al 15,3% en 2019 y actualmente alcanzan el 17,4% de los argentinos, lo que equivale a más de ocho millones de personas.

El fenómeno adquiere especial relevancia entre los jóvenes. El 23,6% de quienes tienen entre 16 y 29 años se identifica como evangélico, una proporción considerablemente superior al promedio nacional.

En otras palabras, uno de cada cuatro jóvenes argentinos pertenece a alguna iglesia evangélica.

El factor generacional

La investigación señala que la edad es hoy la variable que mejor explica las transformaciones religiosas del país.

Entre los jóvenes de 16 a 29 años, apenas el 44,6% se reconoce como católico, mientras que el 31% afirma no tener ninguna filiación religiosa.

La situación es muy distinta entre los mayores de 50 años, donde el catolicismo mantiene una fuerte presencia con el 69% de adhesión y solo el 12,6% declara no tener religión.

Para los especialistas, esta diferencia generacional anticipa que los cambios observados actualmente podrían profundizarse en las próximas décadas.

Mujeres: las principales sostenedoras de la religiosidad

El estudio también confirma una tendencia histórica: las mujeres mantienen una mayor vinculación con la religión que los hombres.

La diferencia es especialmente visible dentro del mundo evangélico, donde las mujeres representan el 19,3% frente al 15,2% de los varones.

En cambio, los hombres muestran una mayor tendencia a alejarse de las instituciones religiosas y a declararse sin filiación religiosa, con un 25,7%, frente al 18,8% de las mujeres.

Religión y nivel educativo

Otro aspecto destacado por los investigadores es la relación entre religiosidad y nivel educativo.

Los evangélicos presentan una mayor presencia en sectores con menor nivel de estudios, donde alcanzan el 22,5%, mientras que la población sin religión aumenta entre quienes poseen educación media y superior.

Entre las personas con estudios terciarios o universitarios, el 28% declara no tener religión, el 60% se identifica como católico y el 8,6% como evangélico.

Según el informe, estas diferencias reflejan que las distintas expresiones religiosas cumplen funciones sociales diversas según los contextos culturales y educativos.

Una Argentina más diversa y menos institucional

La principal conclusión del trabajo es que el país atraviesa una profunda reconfiguración de su campo religioso.

La fe continúa presente en la vida cotidiana de millones de argentinos, pero ya no se expresa de manera uniforme ni bajo una única tradición religiosa. El catolicismo pierde centralidad, los evangélicos continúan creciendo, aumenta la cantidad de personas sin religión y se multiplican las formas individuales de vivir la espiritualidad.

Lejos de convertirse en una sociedad menos creyente, la Argentina parece avanzar hacia un escenario donde las creencias persisten, aunque cada vez más alejadas de las instituciones que históricamente las representaron.

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