Tres sujetos armados y encapuchados irrumpieron en una vivienda donde se encontraba durmiendo una mujer y, tras despertarla con amenazas con un arma, la despojaron de dólares, pesos y armas, para luego darse a la fuga. Uno de los sujetos horas después pudo ser identificado y se procedió a su detención, en tanto que los cómplices continúan prófugos.
El hecho ocurrió en la madrugada del pasado martes, alrededor de las 3:00, en una vivienda de calle General Paz al 100, cuando los delincuentes aprovecharon la tranquilidad de la madrugada para ingresar a la casa sigilosamente por un ventiluz. Una vez en el interior fueron hasta la habitación donde se encontraba descansando la víctima, una mujer de 50 años, a la que despertaron bajo amenazas con un arma de fuego. Con la situación bajo total control, le exigieron la entrega del dinero que había en la casa, que eran unos 17.000 dólares y más de un millón de pesos, además de tres armas de fuego que, al decir de la víctima en su denuncia, los delincuentes tenían conocimiento de su existencia en esa propiedad. De hecho indicó que uno de los cacos le dijo "dame las tres armas que tenés debajo de la cama".
La mujer declaró en su denuncia que no se trató de un hecho al azar, sino que los ladrones sabían perfectamente lo que fueron a buscar. En ese marco destacó que seguramente había un contacto con el exterior de la casa, porque uno de los delincuentes estuvo todo el tiempo en comunicación telefónica con alguien.
Una vez con el botín en su poder, los sujetos se retiraron por el mismo lugar por el que habían ingresado y se sospecha que un vehículo de apoyo los esperaba afuera. La justicia está buscando las pruebas para determinar en qué rodado emprendieron la retirada del lugar.
Rápida investigación
Apenas denunciado el hecho, la Fiscalía N° 1 a cargo de Pablo Santamarina y con la decisiva participación de los doctores María Eugenia Tocalini y Fernando Pertierra, comenzaron la investigación que rápidamente dio sus frutos, al identificar a uno de los ladrones y proceder a su detención, en el marco de un allanamiento de urgencia concretado en la tarde del mismo martes. Si bien los ladrones actuaron todo el tiempo con mucha cautela para no ser identificados, hubo un detalle muy particular que dejó en evidencia a uno de ellos y a partir de esa prueba es que pudo ser identificado. El sujeto en cuestión tiene 25 años y hace nada más que dos semanas salió de la cárcel tras estar preso purgando una condena por este tipo de ilícitos.
La investigación ahora continúa para dar con el resto de la banda. El hecho se tramita bajo la carátula de robo calificado en poblado y en banda con privación ilegal de la libertad.