Se trata de una práctica que salva vidas. Sin embargo, el personal sanitario omite este procedimiento en un 60% de las situaciones en las que es necesaria. La Clínica Pergamino adhirió al Programa de Seguridad del Paciente que lleva adelante la OMS. Hoy quienes visiten el sanatorio podrán hacerse un test para incorporar pautas correctas de higiene.
DE LA REDACCION. El lavado de manos es una práctica saludable que ayuda a prevenir numerosos contagios y cuando ese hábito se piensa en función de la sanidad de los espacios de salud, adquiere aún más significación porque contribuye a evitar esas infecciones conocidas como intrahospitalarias.
Hoy se conmemora el Día Mundial del Lavado de Manos, una iniciativa impulsada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para llamar la atención acerca de las mejoras en la práctica de higiene de manos.
En este contexto, desde 2009, la Clínica Pergamino adhirió a la iniciativa Salve vidas: límpiese las manos, que fue lanzada por el Programa de la Seguridad del Paciente de la (OMS), como parte del primer reto promovido en el marco de esta iniciativa: alcanzar una atención limpia en tanto atención más segura.
Atendiendo a que la Clínica Pergamino, a través de los comités de Control de Infecciones y de Seguridad del Paciente ha adoptado a través de los años múltiples estrategias orientadas a la mejora de esta práctica, en contacto con LA OPINION fuentes de ese sanatorio explicaron algunos componentes de la estrategia.
Cambiamos el sistema para asegurar la disponibilidad de la infraestructura necesaria para permitir a los profesionales sanitarios practicar la higiene de las manos, colocando soluciones de base alcohólica en los puntos de atención de pacientes, es el lugar en el que concurren tres elementos: el paciente, el profesional sanitario, y la atención o tratamiento que implican contacto con él o su entorno, refirieron y comentaron que el concepto abarca la necesidad de realizar la higiene de las manos en los momentos recomendados exactamente cuando tiene lugar la atención sanitaria.
En este sentido, la Clínica Pergamino ha colocado dispensadores de pared con soluciones de base alcohólica y esto exige que el producto esté fácilmente accesible y lo más cerca posible, por ejemplo al alcance del brazo, cuando se lleva a cabo la asistencia o el tratamiento al paciente. Los productos del punto de atención deben estar accesibles sin tener que salir de la zona del paciente. En el punto de atención los preparados de base alcohólica suelen estar disponibles en frascos de bolsillo que lleva el personal, carro de curación o medicación.
Forma parte de esta estrategia proporcionar formación con regularidad a todos los profesionales sanitarios para instruirlos sobre la importancia de la higiene de las manos, basada en el modelo Los 5 momentos para la higiene de las manos, y los procedimientos adecuados para la fricción de manos y el lavado de manos.
Una caja didáctica
Según se informó desde el sanatorio, este año el objetivo de la Clínica Pergamino es mejorar la técnica de la higiene de manos del personal de salud y para ello se utiliza una caja didáctica, que consiste en un test en el que se usa una tinta invisible reactiva a la luz ultravioleta que se coloca dentro de los frascos de gel alcohólico. El personal de salud debe frotarse las manos con este gel que tiene la tinta fluorescente o reactiva a la luz ultravioleta. Una vez que se frota las manos debe introducirlas dentro de los orificios de la caja y mirar por la mirilla superior. El mismo personal puede darse cuenta de la calidad de su higiene de manos. Las zonas que no se han frotado se observan de color negro cuando se miran las manos bajo la luz ultravioleta (son los sectores que no se lavaron). El test va acompañado de la entrega de folletos educativos sobre la higiene de manos.
Al respecto recordaron que con motivo del Día Mundial del Lavado de Manos este test se hará extensivo a las personas que durante la jornada pasen por la institución.
La estrategia va acompañada de recordatorios en lugares visibles en los que se recuerda a los profesionales la importancia de la higiene de manos y las indicaciones sobre procedimientos adecuados. A la par de ello, desde el sanatorio lo que se hace es crear un clima institucional de seguridad, conformar un entorno y percepciones que propicien la sensibilización sobre las cuestiones de seguridad del paciente y garantizar al mismo tiempo que la mejora de la higiene de las manos se considere una gran prioridad a todos los niveles.
Un compromiso de todos
En este aspecto remarcaron que esto supone la participación activa a escala institucional e individual; la toma de conciencia de la capacidad individual e institucional de cambiar y mejor; la evaluación y retro-alimentación: hacer un seguimiento de las infraestructuras y prácticas de higiene de manos, junto con las correspondientes visiones y conocimientos por parte de los profesionales sanitarios, y al mismo tiempo proporcionar al personal información de retorno sobre los resultados.
La mejora de la higiene de manos es un proceso de duración ilimitada: la promoción y el seguimiento de la higiene de las manos no se deberán interrumpir nunca una vez que se hayan implantado, insistieron.
Un método simple
Una higiene de manos apropiada es uno de los métodos más simples y eficaces para disminuir las Infecciones Asociadas al Cuidado de la Salud (Iacs). No obstante, el personal sanitario omite esta práctica en un 60% de las situaciones en las que es necesaria, por estar en contacto con los pacientes. La campaña Salve vidas: límpiese las manos, se inscribe en un esfuerzo mayor liderado por la OMS, con el objetivo de invertir esta costumbre inquietante, e incitar al personal sanitario a realizar mejoras en sus prácticas de higiene de manos, contribuyendo así a reducir la propagación de las Iacs.
La estrategia multimodal de promoción de la higiene de manos de la OMS, que acentúa la importancia en la mejora de esta práctica, sea cual sea el sitio en que los cuidados de salud se otorguen, ha llamado la atención en el mundo entero. Esta estrategia se basa en cinco elementos fundamentales, permitiendo a las personas implicadas en brindar los cuidados al paciente, llevar a la práctica la higiene de manos en el momento oportuno y en el lugar donde los cuidados se llevan a cabo.