El titular del Juzgado en lo Correccional N° 2, Raúl Alejandro Salguero, condenó a un imputado a un año y dos meses de prisión en suspenso por dos hechos ocurridos en 2018 en un barrio de la zona oeste de la ciudad, en el marco de una disputa por terrenos.
El agente fiscal Nelson Mastorchio junto a su instructora judicial Laura Oberti instruyeron las causas por tres eventos protagonizados por un sujeto de 18 años de edad a finales del 2018. El titular del Juzgado en lo Correccional N° 2 Raúl Alejandro Salguero condenó al joven a un año y dos meses de prisión en suspenso por dos hechos delictivos.
Los eventos en cuestión fueron protagonizados por un joven que hoy cuenta con 20 años en un barrio de la zona oeste de la ciudad y habrían tenido origen en una disputa de tipo vecinal por unos terrenos en disputa. El primero de ellos fue en noviembre del año 2018, en horas del mediodía, cuando el imputado a bordo de un automóvil, acompañado por su pareja y otros dos hombres, pasaron lentamente frente al terreno donde se encontraban la víctima y su familia. El sujeto en cuestión en ese acto sacó el brazo por la ventanilla del auto y les apuntó con un arma de fuego a los presentes con el fin de amedrentarlos les manifestándoles "que los iba a agarrar a tiros".
Días después, en horas de la tarde el ahora condenado pasó caminando frente a la vivienda de la víctima volviéndolo a amenazar para luego comenzar a arrojar piedras contra el denunciante y su familia. Dichos proyectiles impactaron en la motocicleta de la víctima, ocasionándole varios daños.
No satisfecho con esto, un día después cuando el damnificado se encontraba descargando un camión en una verdulería, este sujeto en cuestión tomó un palo con el que intentó golpearlo para luego volver a amenazarlo.
Cabe destacar que por un hecho anterior, el titular del Juzgado de Garantías N° 2 Departamental Julio Alfredo Caturla había dispuesto una orden judicial de prohibición de acercamiento intentando proteger a la víctima y a su grupo familiar por el término de 90 días, de la cual estaba el imputado estaba debidamente notificado, por lo que a los delitos de amenazas calificadas y daños se sumó el de desobediencia.
La investigación a cargo de los funcionarios de la Fiscalía Nº 3 reunió un gran caudal de material probatorio que, sopesada por el juzgador, no dejó lugar a dudas de la culpabilidad del único imputado.
La multiplicidad de relatos y la precisión aportada por los testigos presenciales de los hechos, sumados a la causa fueron coincidentes con las denuncias de la víctima. Además al momento de dictar la sentencia el juez Alejandro Salguero tuvo en cuenta el desprecio por las mandas judiciales por parte del ahora sentenciado al violar reiteradamente la prohibición de acercamiento dictada por el doctor Caturla por una causa anterior en la que también se halla procesado el mismo individuo.
Salguero resolvió condenar al imputado como autor penalmente responsable de los delitos de amenazas agravadas, portación de arma de fuego de uso civil, daño, amenazas simples (dos hechos) y desobediencia a la autoridad (tres hechos), imponiéndole la pena de un año y dos meses en suspenso. Asimismo, disponer que, a los fines de prevenir la comisión de nuevos delitos, el imputado deberá, por el plazo de dos años, cumplir con las siguientes reglas de conducta: mantener su domicilio de residencia, debiendo poner en conocimiento del juzgado interviniente cualquier cambio que efectúe de la misma; someterse por el mismo plazo al control del Patronato de Liberados de la Provincia de Buenos Aires, Delegación de Pergamino.