Lo hicieron en el auditorio de la Clínica Pergamino, institución que los albergó en su formación bajo un régimen de educación a distancia de esa universidad. Pertenecen al plantel del sanatorio. En el acto realizado este viernes estuvieron presentes compañeros de trabajo, autoridades del centro de Salud y allegados de los graduados.
Seis enfermeros del plantel de la Clínica Pergamino recibieron su título de licenciados tras graduarse en un programa de educación a distancia ofrecido por la Universidad Maimónides. Este viernes en un sencillo acto recibieron su diploma universitario, y prestaron juramento. La ceremonia contó con la presencia de autoridades de la Clínica Pergamino, institución que albergó su formación; referentes de la Universidad Maimonides y docentes que los acompañaron en su trayecto educativo; compañeros de trabajo y allegados de los graduados.
En el inicio del acto de colación, el sacerdote Juanito Cabrera realizó una bendición y dirigió unas palabras a los egresados en las que los instó a seguir la voz de la vocación para dedicarse con ética al servicio de ayudar a otros en el tránsito por la enfermedad: “Les agradezco la invitación a participar de este acto académico. Siempre suelo hacer referencia a la figura del buen samaritano y traigo ese mensaje en esta ocasión para resaltar el rol de los enfermeros. La tarea de los enfermeros es esa, es el que se detiene, el que acompaña al paciente, es una tarea hermosa y digna. Los felicito porque ustedes buscaron profundizar sus conocimientos en el estudio y llegaron a obtener su título universitario, algo que seguramente no ha sido fácil, sobre todo cuando uno tiene familia y trabajo. Quiero felicitarlos por el esfuerzo para poder aportar profesionalmente a la vocación a la que han sido llamados. No dudo que hay carreras que no son por gusto sino por vocación de servicio. Ustedes han tomado ese camino. Y les deseo el bien en esta nueva etapa. Les pido que con el título ‘no se la crean’ que sean ustedes, con un corazón dispuesto a amar. Ojalá este título que han obtenido les sirva para amar más al hermano y al que más necesita”.
Luego las consideraciones fueron del profesor Walter Arce, en representación de la Universidad Maimónides quien expresó: “Es un gran honor y una gran responsabilidad para mí poder expresar a través de las palabras los sentimientos de toda una promoción al ver concluida una etapa. Hoy terminan una instancia de formación importantísima que fue un reto para todos. Este camino no fue nada fácil. En el transcurso pasamos por desilusiones, tristezas, sacrificamos salidas, amigos y familias. Los que están aquí ya son triunfadores porque precisamente por eso se destacan los que triunfan: por levantarse de las adversidades, aprender de ellas y seguir adelante. La gloria no consiste en no caer nunca sino en levantarse las veces que sea necesario”.
“Así como hubo momento de angustia, también hubo momentos de plenitud. Conocieron personas que luego fueron compañeros y amigos. Siempre que estén perdidos alcen la cabeza y encontrarán una estrella, ella los guiará a su destino. Fue un placer no solo encontrar una estrella, sino un firmamento completo que los guió cuando estaban perdidos y desorientados. Esas estrellas irradian luminosidad, pero lo más importante es que tienen el talento de transmitirlo. Gracias queridos profesores, porque sin ustedes los egresados no estarían aquí”, prosiguió.
“Los consejos que tendrán siempre presentes, la sabiduría permanecerán con ustedes. Para nosotros ustedes siempre serán alumnos, pero más que eso, ustedes se han ganado el título de amigos”, señaló Arce.
En otro tramo de su discurso, agradeció a la Universidad Maimónides, “la casa de estudios que los cobijó por dos años, porque sin la magnífica concepción de una licenciatura a Distancia muchos no estarían hoy aquí”.
Asimismo agradeció a las familias de los egresados: “Ellas forman parte de cada uno de sus éxitos pues siempre están con ustedes en las buenas y en las malas”.
“Hoy es su día, aquel que esperaban desde hace tiempo. Es hoy, acaba una etapa, pero llegarán otras y con experiencia y madurez sabrán aprovechar cada oportunidad. Cada uno tomará caminos diferentes y a pesar de que es triste reconocerlo, sabemos que es parte de la vida. Tengo fe de que en un futuro no muy lejano volveremos a vernos y hablaremos de nuestros triunfos y sueños realizados”.
“Demuéstrenle al mundo que pueden contra cualquier obstáculo, demuéstrense a sí mismos lo que son, lo que valen y lo que pueden hacer”, concluyó en una apelación directa a los egresados de la promoción 2017 de la licenciatura en Enfermería de la Universidad Maimónides.
Los diplomas
Tras los discursos, el gerente de la Clínica Pergamino, licenciado Diego Parra y el jefe del Servicio de Enfermería del sanatorio, Pablo Cáceres, procedieron a la entrega de los diplomas. En la continuidad del acto los licenciados en Enfermería recibieron la medalla y prestaron juramento. Recibieron su título: Viviana Domínguez, José Iriarte, María de los Angeles Lorea, María José Reynoso, Lidia Cejas y María Alejandra Tesone.
Agradecimientos
Sobre el final una de las graduadas, María José Reynoso, se dirigió a los presentes en nombre de sus compañeros y señaló: “Es un honor agradecer a todos en este día especial en el que estamos cerrando un ciclo que demandó un enorme esfuerzo a cada uno de nosotros. Todo comenzó como un sueño que parecía demasiado grande, pero sabíamos que con esfuerzo y voluntad lo lograríamos. Hubo en el camino más de uno que quiso abandonar, pero encontró el apoyo en sus compañeros y siguió adelante. Es para nosotros un orgullo egresar dentro de esta institución a la que queremos muchísimo y queremos agradecer a las autoridades por el apoyo que nos dieron para poder cursar la carrera aquí. También queremos agradecer a nuestro jefe y gran compañero Pablo Cáceres que siempre estuvo a nuestro lado brindándonos todo lo que estuvo a su alcance para que pudiéramos terminar esta carrera. Agradecemos también a los profesores que nutrieron esta carrera con su conocimiento y su amor a la profesión. Este logro no hubiera sido posible sin la ayuda de Dios y el enorme apoyo de nuestra familia que nos han perdonado día a día nuestras grandes ausencias cuando estábamos en el proceso de esta construcción”.