La jornada fue organizada por el Instituto de Derecho Penal del Colegio de Abogados y el Colegio de Magistrados de nuestra ciudad. Para la ocasión arribó a nuestra ciudad Martín Sabelli, capacitador estadounidense.
El viernes pasado en el auditorio del Colegio de Abogados, Rivadavia 318, se llevó adelante una capacitación sobre “Litigación en juicios orales y juicios por jurados”, a cargo del abogado y capacitador estadounidense, doctor Martín Sabelli.
Vale destacar que dicha actividad fue coordinada mancomunadamente por el Instituto de derecho Penal del Colegio de Abogados y por el Colegio de Magistrados de nuestra ciudad.
Aplicar sentido común
Con el objetivo de explayarse sobre la capacitación y sobre la importancia de juicios por jurados, sistema que se está implementando en nuestro país y que genera resistencia en algunos, el capacitador Martín Sabelli, mantuvo contacto con los medios de comunicación. Primeramente aseguró que “no coincido con las críticas al sistema de juicio por jurados, con quienes sostienen que el pueblo argentino no está preparado para este sistema. Creo que los jurados son ciudadanos comunes que pueden tomar decisiones fácticas tan bien o mejor que los jueces. Hay que considerar que el jurado está conformado por 12 personas, 12 puntos de vista, que se ponen de acuerdo de manera inteligente, que aplican el sentido común de la sociedad y que no son vulnerables a la manipulación por parte de los abogados”.
Confianza en la Justicia
Por otro lado sostuvo que este sistema pone a la Justicia muy cerca de la ciudadanía que entiende, aplican y hacen la Justicia. Es importante aclarar que en este sistema, los jueces son los que aplican sus conocimientos técnicos en la sentencia, pero los jurados son los ciudadanos de a pie que imparten su sentido común. Según Sabelli “el juicio por jurados genera que la confianza del pueblo en la Justicia aumente, el prestigio de los jueces también va in crescendo”.
Vale agregar que el jurado conformado por 12 personas puede llegar a dar un veredicto, es decir, si la persona en cuestión es culpable o no, teniendo en cuenta las instrucciones que le dan los jueces antes de debatir y de tomar una decisión, pero la sentencia la determinan los jueces.
El veredicto, es decir, la decisión del jurado, no es apelable como sí lo es la sentencia que dictamina un juez.
Preselección
Explicando el proceso de selección de los jurados, Sabelli aclaró que “las dos partes que intervienen en el juicio pueden recusar o tachar la participación de una persona sin causa, es decir, sin explicación pero también se pueden recusar algunas personas con causa. En la instancia previa al juicio se les pregunta a los jurados si algunos de ellos por alguna razón religiosa o espiritual no se siente capaz de juzgar a otra persona, en muchas oportunidades hay personas que sienten que solo Dios puede juzgarlas. De igual manera se han registrado casos de jurados que, por su historia personal y su bagaje cultural, no se sienten en condiciones de actuar como jurado”.
La experiencia en Pergamino
Por su parte el juez pergaminense, Guillermo Burrone, aseguró que “fueron tres las experiencias de juicios por jurados que tuvimos en Pergamino, todas ellas han arrojado resultados positivos, experiencias muy productivas tanto para los jueces como para quienes fueron jurados”.
Luego de terminado cada juicio se llevó adelante una encuesta en la que se puso de manifiesto la conformidad de los jurados de actuar como tales. “De la encuesta que realizamos obtuvimos como resultado ciertos aspectos comunes, por ejemplo, que cuando las personas recibieron la citación, esto les generó rechazo, no obstante el 98 por ciento de los encuestados afirmaron que aprendieron muchas cuestiones cívicas, constitucionales y que gracias a su participación tienen una idea distinta de la Justicia de la que tenían”, manifestó Burrone.
Optima respuesta
Por último Lucas Walter, del Instituto de Derecho Penal del Colegio de Abogados, se refirió a la capacitación llevada adelante en el Colegio de Abogados a la que calificó como de satisfactoria. “Ha sido notable la concurrencia de los operadores del Derecho, y esto habla muy bien de ellos ya que siempre buscan capacitarse. Logramos superar los cupos establecidos y abordamos la temática del acto de litigar, es decir, cómo nos paramos delante de un testigo, cómo preguntamos, cómo se debe actuar para convencer al jurado y en esto es muy importante destacar los límites éticos del abogado”.
Respecto al juicio por jurados, Walter aclaró que “es un sistema nuevo que se está imponiendo en la provincia de Buenos Aires, por ser nuevo genera en algunos rechazo y miedo al cambio, pero nosotros vemos que este sistema es muy favorable”.