El director de este dispositivo que trabaja en la problemática de las adicciones trazó un balance de la evolución de este espacio que es único en la región por sus características. Puso el acento en las fortalezas y analizó las debilidades. Celebró la posibilidad de haber descentralizado servicios gracias al trabajo coordinado con la Secretaría de Salud.
El director del Centro Integral para la Prevención y Tratamiento de las Adicciones “Padre Galli”, Marcos Carini, trazó un balance de la labor desarrollada desde la creación de este espacio municipal en diciembre de 2012. Puso el acento en las fortalezas y analizó las debilidades de un dispositivo que fue concebido para dar respuesta a una problemática compleja y logró consolidarse producto de abordar no sólo la cuestión asistencial sino la fase preventiva a través de distintas actividades.
En contacto con LA OPINION refirió que el Centro nació en un contexto complejo, marcado por la presión creciente sobre la problemática de adicciones en la ciudad: “Un artículo publicado por el diario daba cuenta de un nuevo reclamo de actores de la Justica al Ejecutivo municipal para que se hiciera cargo de la problemática. Se habían iniciado gestiones para un apoyo provincial con el entonces subsecretario de Atención de las Adicciones de la Provincia, Carlos Sanguinetti sin ningún resultado. El escenario resultaba complejo. Ante el imaginario de buena parte de la sociedad el énfasis estaba puesto en el encierro o aislamiento como principal alternativa de abordaje y en la prohibición como principal estrategia. Es justamente lo que por entonces se procuraba evitar. Fue en este marco que el Estado municipal, innovando tanto en el dispositivo como en la inversión, pone en marcha un dispositivo abierto de Centro de Día para el abordaje de las adicciones, en el marco de la salud mental. Inmerso en la estructura social y de salud municipal y con referencia al Hospital”.
“Ante la ausencia de rumbos claros sostenidos a nivel nacional la organización municipal ha construido y reconstruido nuevos dispositivos en el desarrollo de planificaciones estratégicas anuales creando un recorrido que lleva cuatro años de implementación”, sostuvo y definió al Centro Padre Galli como “un dispositivo” escasamente observado en la Provincia y el país.
Servicios descentralizados
En el plano del balance y luego de describir hitos que marcaron la historia del dispositivo, mencionó la descentralización de servicios y celebró la posibilidad de haber alcanzado los objetivos propuestos en este eje gracias al trabajo integrado por la Secretaría de Salud del Municipio que facilitó la posibilidad de tener consultorios externos en tres Centros de Atención Primaria de la Salud (Caps) de la ciudad. “De la mano de esta acción se realizan además consultas domiciliarias, entendiendo que no es posible esperar la demanda y que es necesario construir continuamente dispositivos que permitan ‘crear’ al paciente favoreciendo las condiciones de acceso al servicio y de toma de conciencia de la problemática”.
En la misma línea de estas acciones pensadas para dar respuestas a necesidades concretas de la población, Marcos Carini mencionó la creación el año pasado de un espacio de escucha para padres, un servicio ampliamente utilizado que resultó de gran utilidad. También remarcó la importancia de haber tomado la iniciativa de formar promotores comunitarios en adicciones para fortalecer el trabajo territorial en determinados sectores de la ciudad.
Debilidades
En orden a las debilidades, el funcionario opinó que están marcadas en los diversos aspectos a fortalecer, fundamentalmente aquellos vinculados a la prevención. Al respecto reconoció que “la cantidad de alumnos de establecimientos educativos y jóvenes que participan de los talleres preventivos ha disminuido paulatinamente desde el año 2014 y las campañas locales de prevención no se han reeditado”, por lo que puso el acento en trabajar en la búsqueda de nuevas estrategias para avanzar en la faz preventiva de una problemática que se expresa en la comunidad de múltiples maneras y plantea a diario nuevos y más complejos desafíos.
Reconocimiento
Por último y como parte de los logros, señaló que el año pasado el Centro Integral para la Prevención y Tratamiento de las Adicciones “Padre Galli” fue elegido por el ‘Órgano Provincial de Niñez y Adolescencia’ como modelo de abordaje de las adicciones en la Provincia de Buenos Aires e invitado a exponer en un panel con diversos especialistas.
“Todas las actividades se han llevado adelante con una innovación constante en función de las necesidades observadas, basándonos en un real trabajo en equipo y capacidad de cada uno de los colaboradores”, concluyó Carini.