Muchas personas están perdiendo sus puestos de trabajo por el cierre de las fábricas y los talleres de costura en este polo textil de la región. Por otra parte, la suspensión es una de las alternativas que predomina aunque al fin y al cabo pocos vuelven a tener su fuente laboral. Mucha preocupación mostraron los referentes del Sutiv Pergamino.
Este último tiempo fue sumamente complicado para la industria del vestido, una de las actividades motoras de la economía en esta región dado que genera una gran cantidad de puestos de trabajo que en muchos casos se perdieron por despidos directos o bien a través de extensas suspensiones que derivan en una conciliación donde interviene el Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires.
“Estamos confirmando que recientemente alrededor de 60 compañeras quedaron sin su fuente de ingreso, fueron despedidas de los talleres de costura donde trabajaban en la confección de prendas de vestir”, señaló Martín Benavídez, titular del Sindicato Unico de Trabajadores de la Industria del Vestido (Sutiv); “realmente es una situación compleja porque muchas eran el sostén del hogar, eran ellas las que llevaban el dinero para hacer frente a los gastos que se producen en una casa de familia”, añadió el sindicalista que forma parte de la mesa nacional de la Federación durante la entrevista con LA OPINION.
- ¿De qué manera se vienen llevando adelante las negociaciones con intervención en estos casos del gremio?
- Nos encontramos con la forma tradicional del despido, aunque también tenemos casos en los cuales hacen renunciar al trabajador ofreciéndoles una parte de la indemnización que les corresponde por haber prestado servicios en ese taller de costura.
Pero además tenemos muchas personas que vienen al Sutiv porque el empleador no responde con los pagos atrasados y directamente el obrero se siente despedido, y es en estas situaciones en las que rápidamente actuamos en el gremio haciendo las presentaciones ante la autoridad competente, que es el Ministerio de Trabajo.
- ¿Estos momentos complicados fueron advertidos por el Sutiv?
- Sí. Notábamos que la situación laboral tenía un marcado descenso porque tenemos una serie de políticas que no acompañan la producción nacional; muchos empresarios de este sector se comprometieron a cumplir con sus empleados pero quedaron expuestos, sin condiciones de pago y debieron cerrar las puertas del taller.
No obstante hay sectores donde se mantienen las máquinas funcionando pero con reducción en los horarios o bien trabajando de manera discontinua.
Más problemas
“En Pergamino y la zona nos encontramos con más de 400 empleados que están con el sistema de reducción de horario o bien suspensiones”, añadió Elías Jorge, secretario adjunto del Sutiv Pergamino; “esta modalidad la estamos padeciendo desde el año pasado y tratamos siempre que el compañero del vestido pueda percibir su salario, es un momento difícil que suma además importaciones de prendas de vestir que generan una incompetencia para la fabricación de nuestros talleres”, destacó el sindicalista.
Consultado el referente seccional del gremio sobre los pasos a seguir aseguró que “no es sencillo planificar en estos tiempos que transcurren, tratamos de contener a la gente en todo lo que el Sutiv tenga a su alcance y le pedimos que se acerquen, que vengan para chalar de estas cuestiones que tan mal nos hacen”, dijo Benavídez mientras mostraba las planillas que elaboraron sobre el seguimiento que realizan en talleres de Pergamino y la zona.
“Es uno de los polos textiles por excelencia, acá hay mano de obra calificada que se necesita siempre que la confección demande prendas de calidad y eso es lo que nos pone mal, son compañeras y compañeros que hacen años están frente a una máquina de coser y ahora pierden sus ingresos”, se lamentó el titular del sindicato que tiene sede en Pueyrredón, casi Luzuriaga.
- ¿Cómo estarán afrontando estos momentos?
- Al lado de los trabajadores, ellos tienen que saber que su gremio está para acompañar en momentos como estos, no es la primera vez que el Sutiv aborda problemáticas de esta índole y por tal motivo encontrarse junto a los trabajadores es la mejor manera de hacer frente a los inconvenientes laborales.
Asesoramos, brindamos ayuda y tratamos de llegar a las últimas consecuencias antes que el obrero del vestido pierda su empleo, hay que estar codo a codo aguardando que cuanto antes se revierta esto que es muy triste para la gente. Una vez más reiteramos que el diálogo con los empresarios se tendrá con el fin de cuidar a los compañeros, hay fábricas que siguen esforzándose para cumplir, pero lamentablemente no podemos decir que todos los casos son iguales.